El entrenador de los Milwaukee Bucks, Doc Rivers, no estaba seguro de que fuera positivo que Giannis Antetokounmpo anotara 22 de los 24 puntos de su equipo en el primer cuarto la noche del miércoles. Sin embargo, tras finalizar el partido con 59 puntos, Rivers pudo sonreír, ya que esa actuación lideró a los Bucks en una victoria de 127-120 sobre los Detroit Pistons en tiempo extra.
Fue la mayor cantidad de puntos de un jugador en lo que va de la temporada, quedando a cinco de su récord personal de 64, logrado el año pasado ante los Indiana Pacers.
"Como entrenador, uno piensa distinto", comentó Rivers. "He visto muchos grandes partidos en mi carrera. Sentado junto a Dominique [Wilkins], ves muchos partidos espectaculares. Pero cuando pedí un tiempo muerto y vi que Giannis tenía 22 de nuestros 24 puntos, pensé que eso no era bueno. Necesitamos involucrar a alguien más en el juego." Al final, sin embargo, Rivers reconoció que había presenciado un momento especial, aunque en medio del partido solo sentía nervios.
La noche también dejó a Giannis en un lugar especial de la historia. Su actuación fue la novena vez en su carrera que logra un partido de 50 puntos y 10 rebotes, convirtiéndose en el tercer jugador en la historia de la NBA con más juegos de esta índole, solo detrás de Wilt Chamberlain y Elgin Baylor. Además, fue un día único para la liga, con otros jugadores alcanzando cifras altas; Victor Wembanyama anotó 50 puntos y Karl-Anthony Towns, 46, lo que marcó un récord para la NBA de más jugadores con al menos 45 puntos en un mismo día.
Antetokounmpo completó su noche con 21 de 34 tiros de campo y 16 de 17 tiros libres, sumando 14 rebotes y siete asistencias. Con este partido, llegó a su octava ocasión logrando 20 canastas en un juego, igualando a Kobe Bryant y Bob McAdoo. En tiempo extra, Giannis superó a todo el equipo de Detroit 11-9, siendo el primer jugador de los Bucks en anotar al menos cinco de cinco intentos en un solo período de tiempo extra desde que existen estadísticas detalladas en 1996-97.
Bestial partido del griego
Con la temporada de los Bucks en 4-8, Giannis enfatizó la importancia de encontrar el equilibrio adecuado en su juego, especialmente con las ausencias de Damian Lillard, Khris Middleton y Bobby Portis por lesiones. “Sabía que tenía que ser agresivo, pero mientras lo hacía, no funcionaba; estábamos abajo por 15 o 18 puntos. En la segunda mitad, mantuve la agresividad, pero también moví el balón. Como líder, a veces tienes que hacer ambas cosas”, reflexionó Antetokounmpo.
La defensa de Milwaukee también tuvo un papel importante, especialmente en el tercer cuarto cuando Isaiah Stewart de Detroit fue expulsado por una falta flagrante al derribar a Giannis de la camiseta. Esa jugada fue un punto clave, ya que los Bucks aprovecharon para superar a los Pistons 38-24 en el cuarto y lograron remontar un déficit de 18 puntos. Antetokounmpo, recordando sus días de entrenamiento con sus hermanos mayores, tomó la falta con calma y se concentró en acertar dos tiros libres importantes, aunque destacó que la jugada fue peligrosa y no propia del deporte.
Antes del partido, Giannis motivó a sus compañeros con un breve discurso, recordándoles que, en sus primeros años con los Bucks, eran uno de los peores equipos de la NBA. “Dame, Khris y Bobby están fuera, pero eso significa que Andre [Jackson] y AJ [Green] van a jugar. No debemos dar por hecho estos momentos, solo hay que competir y esperar que tus compañeros te sigan”