El TD Garden fue testigo de un enfrentamiento vibrante entre los Cleveland Cavaliers, que llegaron con un impecable récord de 15-0, y los Boston Celtics, actuales campeones de la NBA. Boston, apoyado en una actuación estelar de Jayson Tatum con 33 puntos, 12 rebotes y 7 asistencias, logró resistir una remontada de Cleveland en la segunda mitad para quedarse con la victoria 120-117, poniendo fin a la racha invicta de los de Ohio.
Previo al partido, el entrenador de los Cavaliers, Kenny Atkinson, había subrayado la importancia de este enfrentamiento como una oportunidad de aprendizaje: "Queremos retroalimentación, más retroalimentación. Espero que veamos a este equipo más adelante, y en un juego importante. Pero no quiero exagerar este partido. Es ese balance, pero estoy ansioso por ver dónde estamos".
Tras el partido, Evan Mobley, quien finalizó con 22 puntos, 11 rebotes y 6 asistencias, destacó la lucha del equipo pese a la derrota: "Estoy feliz por cómo luchamos para volver. Eso es lo principal de lo que puedo estar orgulloso. Siento que no comenzamos bien, y eso nos perjudicó, pero jugamos un buen partido en general. Fue una buena prueba, y por lo que vi, podemos vencer a cualquiera".
Donovan Mitchell, máximo anotador de Cleveland con 35 puntos y 8 rebotes, también elogió la actuación de Mobley y lo calificó como un punto clave para la remontada: "Estuvo increíble, marcó el ritmo para nosotros. Cuando juega con esa agresividad, domina. Es parte del proceso, continuar mejorando y ser consistente. Vimos esto contra Boston en la serie del año pasado; está creciendo y eso es lo que es".
Por parte de los Celtics, el entrenador Joe Mazzulla resaltó la forma en que Tatum y Jaylen Brown manejaron la presión y la intensidad física: "Ambos manejaron bien la presión. Fue importante encontrar el espacio adecuado y equilibrar el ataque. Si los equipos siguen siendo físicos, solo nos dará más repeticiones, y ellos lo manejaron muy bien".
El escolta Derrick White también mencionó la relevancia del partido, considerando el récord de los Cavaliers y la importancia del NBA Cup: "Todos sabíamos que estaban invictos y que venían a nuestro estadio. También era un juego del NBA Cup, y ya habíamos perdido uno. Fue un partido importante en todos los sentidos".
El choque dejó a ambos equipos con enseñanzas valiosas. Para los Cavaliers, Atkinson destacó el crecimiento del grupo pese al resultado adverso: "Fue una gran prueba. Ganemos, perdamos o empatemos, era una prueba, y obviamente queremos aprender a través de victorias, pero esta derrota nos deja muchas lecciones positivas para seguir mejorando".
Boston, ahora con un récord de 12-3, consolidó su dominio desde el perímetro con 22 triples, mientras Cleveland se impuso en la pintura con 60 puntos. La intensidad del duelo augura una posible revancha en los playoffs, donde ambos equipos buscarán demostrar su supremacía en la Conferencia Este