Una vez nos encaminamos a la conclusión del primer tercio de la temporada NBA, queda claro que en la Conferencia Oeste se van a dar grandes emociones durante todo el curso regular, siendo imposible anticipar cómo quedarán las posiciones de cara a la postemporada. Hay equipos cuyo objetivo al inicio de la campaña era ganar el anillo y que pueden ver seriamente amenazada su presencia en los playoffs.
Tan solo hay seis plazas que garantizan la presencia en los playoffs y no es descabellado afirmar que un total de doce equipos de la Conferencia Oeste tienen todo lo necesario para optar a ellas. Prueba de ello es que, ahora mismo la diferencia entre el quinto clasificado y el duodécimo es de 2,5 partidos. Oklahoma City Thunder es la única franquicia que parece tener asegurada su presencia en la lucha por el título, pero hay ciertas suspicacias acerca de un posible desplome de Memphis Grizzlies y Houston Rockets.
No son malos equipos y su caída no debería ser demasiado pronunciada, pero por detrás de ellos tienen equipos con algunos de los mejores jugadores de todos los tiempos y con una experiencia mucho mayor para lidiar con situaciones apretadas. Dallas Mavericks, Denver Nuggets, Golden State Warriors, Phoenix Suns, Los Angeles Clippers, Los Angeles Lakers... Las cuentas no salen, y más si incluimos a unos Minnesota Timberwolves en los que Edwards está empeñado en brillar, así como unos San Antonio Spurs con Victor Wembanyama ávido de protagonismo.
Sería también una necedad descartar de la pelea a Sacramento Kings, un equipo que no ha arrancado bien la temporada, pero que tienen mimbres e identidad suficientes como para ir escalando posiciones y metiéndose de lleno en la lucha por la postemporada. Lo que está claro es que habrá algún equipo importante que se quede fuera del play-in y que los cuatro que se jueguen su presencia en playoffs por medio de ese formato, tendrán que afrontar partidos de máxima tensión.