Un equipo cambiado por completo, una metamofosis absoluta fruto de un fichaje. Jimmy Butler ha dado un lavado de cara espectacular a unos Golden State Warriors en los que Draymond Green parece haberse reencontrado con su máxima motivación y mejor nivel, detectando en el nuevo fichaje a un hermano en la cancha. Hay razones para el optimismo.
Equilibrio ideal entre defensa y ataque, carácter e inteligencia competitiva llevada a su máximo exponente y una confianza plena en que el proceso que acaba de comenzar puede conducir a la gloria. Eso es lo que transmiten los remozados Golden State Warriors, que han ganado cinco de los últimos seis partidos y figuran en el top-7 de Net Rating de la NBA en este aún pequeño tramo. Necesitaban un giro completo de guion y la llegada de Butler es lo que ha supuesto.
- Los Warriors han ganado cinco de los seis partidos disputados con Butler en el equipo
No solo el nivel de Curry es más consistente, sino que todo el equipo ha elevado sus prestaciones. Especialmente importante es el trabajo vocal y de liderazgo que llevan a cabo dentro y fuera de la cancha dos de los mayores competidores de los últimos tiempos, como son Jimmy Butler y Draymond Green. Capaces de defender cualquier posición, sus cambios en el marcaje, automatismos naturales surgidos de la nada y buena conexión ofensiva, están haciendo que Golden State Warriors no acuse la ausencia de Kuminga y tenga motivos firmes para soñar en seguir remontando posiciones.