Kristaps Porzingis ya sabe lo que es ser campeón de la NBA y acumula una carrera destacada como uno de los pívots más talentosos de su generación, aunque marcada por las lesiones. Ahora, el letón ha sorprendido al revelar un plan insólito para su futuro: tras el baloncesto, quiere dedicarse a las artes marciales mixtas.
“MMA es un deporte muy cercano a mi corazón. Es el número uno para mí como espectador. Me enciende”, confesó el propio jugador en declaraciones recogidas por Bleacher Report y BasketNews. Porzingis explicó que ya se ha involucrado en un proyecto vinculado al deporte de combate, aunque aún está en fases iniciales. Este mismo verano incluso probó entrenamientos de MMA, pero aclaró que se ha comprometido con uno de sus clubes a no practicarlo de manera seria mientras dure su carrera en la NBA. “Me reservo para una carrera en MMA después del baloncesto”, aseguró.

La carrera NBA de Porzingis
La decisión, aunque curiosa, parece sensata en el corto plazo. El pívot de 2,21 metros ha sido especialmente frágil físicamente, sin superar los 57 partidos jugados en una temporada desde sus dos primeros años en los Knicks. Sus problemas médicos han incluido rodilla, tobillo, gemelo, cuádriceps, isquiotibiales, espalda e incluso un ojo. Eso hace preguntarse cómo podría resistir en un deporte de contacto extremo como las artes marciales mixtas.
Por ahora, los Atlanta Hawks, que lo adquirieron este verano desde los Celtics, confían en que se centre únicamente en el baloncesto. No querrán que su fichaje estrella se arriesgue en un octágono antes de tiempo. Porzingis, parte del equipo campeón en Boston en 2024, viene de promediar 19,5 puntos, 6,8 rebotes y 1,5 tapones, números muy cercanos a su media de carrera. El plan, en definitiva, es claro: mantenerse competitivo en la NBA y dejar el striking, las sumisiones y los derribos para su “segunda vida” profesional.