La temporada 2025/26 de la NBA está cada vez más cerca. Los 30 equipos de la competición son conscientes de ello. Tras muchos cambios durante el mercado de fichajes, se espera que algunos jugadores suban y otros bajen su aportación. En el segundo grupo hay algunos nombres como Kristaps Porzingis, Jalen Brunson o DeMar DeRozan que apuntan a minimizar su impacto por diferentes situaciones.
Factores como traspasos, cambios de rol, nuevas dinámicas de equipo o incluso la edad hacen que algunos jugadores no tengan asegurada la continuidad de su producción en la competición. A continuación, repasamos 5 casos que merecen especial atención.
Jalen Brunson (New York Knicks)
El caso de Brunson no se explica por falta de talento, sino por un cambio de contexto. Bajo Tom Thibodeau, el ataque de los Knicks se simplificaba en exceso en la escasa rotación y máxima cantidad de minutos para los titulares. Con Mike Brown como nuevo entrenador, se espera un sistema más dinámico y colectivo, inspirado en el movimiento de balón. Esto, inevitablemente reducirá las cifras individuales de Brunson, incluso si el equipo mejora como colectivo.
Kristaps Porzingis (Atlanta Hawks)
El movimiento que llevó a Porzingis de Boston a Atlanta fue uno de los más comentados del verano. Los Hawks consiguieron al letón a bajo coste en un intento de reconstruir su pintura, pero no está claro si el ex Celtic podrá replicar su impacto. A pesar de su capacidad de abrir la cancha y ofrecer protección del aro, su historial de lesiones y su tendencia a perder protagonismo en sistemas con bases dominantes (como Trae Young) generan dudas. Atlanta necesita su mejor versión, pero es posible que sus cifras no sean tan vistosas como en otras etapas de su carrera.

DeMar DeRozan (Sacramento Kings)
A sus 36 años, DeRozan encara una etapa decisiva de su carrera. Sacramento confía en él como una pieza veterana que aporte experiencia y anotación en los momentos clave, pero los indicadores sugieren un declive. Su dependencia del tiro de media distancia lo mantiene vigente, aunque los datos son claros: apenas un 11% de sus tiros llegaron en penetración la temporada pasada, muy lejos del 25% de dos años atrás en Chicago. La caída en su explosividad física es evidente, y los Kings deberán administrar bien sus minutos para no sobrecargarlo.
Malik Beasley (agente libre)
El escolta vive un momento de enorme incertidumbre. Tras dejar atrás una investigación federal por apuestas, su nombre sigue rodeado de polémica por asuntos extradeportivos. Beasley aún no ha firmado con ningún equipo, y aunque su temporada con los Pistons mostró destellos de producción ofensiva, parece improbable que pueda replicar esos números en un nuevo contexto. Su futuro dependerá de encontrar estabilidad, pero, a día de hoy, todo indica un retroceso inevitable en su rendimiento estadístico.
Cam Johnson (Denver Nuggets)
Tras ser traspasado desde los Nets, Johnson aterriza en Denver en un rol muy distinto al que tuvo en Brooklyn. Con los Nets, su volumen ofensivo se disparó hasta promediar 19 puntos por partido con un asombroso 63% de acierto en tiros de campo.
Sin embargo, ahora deberá adaptarse a un equipo campeón con jerarquías muy claras: Nikola Jokic y Jamal Murray absorben la mayor parte de la creación ofensiva, lo que dejará a Johnson en un papel más limitado. Su reputación defensiva lo mantiene como un jugador útil, pero todo apunta a que sus números podrían reducirse drásticamente.