A Luka Doncic todavía le quedan muchos años de NBA, pero el esloveno ya piensa en el futuro. En una entrevista con Jason Gay de The Wall Street Journal (recogida por Eurohoops), el base de Los Angeles Lakers confesó que le gustaría terminar su carrera donde todo comenzó: el Real Madrid.
“Para jugar en el Real Madrid tienes que ser muy bueno”, declaró Doncic. Preguntado directamente sobre la posibilidad de regresar al gigante europeo, no dudó: “Seguro. Ellos me criaron”.
Doncic llegó al club blanco en 2012 con apenas 13 años. Tras brillar en categorías inferiores, debutó con el primer equipo y se convirtió en el jugador más joven en vestir la camiseta del Real Madrid, además de ser el tercer debutante más precoz en la historia de la ACB.
En apenas unos años pasó de promesa a referente absoluto del baloncesto europeo. Su última temporada en España fue histórica: campeón de la Euroliga en 2018, máximo anotador del torneo y MVP tanto de la fase regular como de la Final Four. Ese mismo verano dio el salto a la NBA.

Un modelo en LeBron James
Doncic no se ve jugando hasta los 40 como su actual compañero LeBron James, pero sí quiere seguir un camino parecido fuera de la cancha. Le confesó a Gay que le interesa convertirse en propietario de una franquicia deportiva, incluso aunque no sea de baloncesto. James ya lo ha hecho como socio minoritario de Fenway Sports Group, que controla a los Boston Red Sox, Pittsburgh Penguins y Liverpool FC.
El impacto de LeBron también se ha dejado notar en la preparación de Doncic. El esloveno sorprendió en el último Eurobasket con una versión más ligera y móvil, fruto de un verano dedicado a su condición física.
Trabajó con bandas elásticas, peso muerto y mancuernas para ganar fuerza, además de ejercicios de agilidad. Contrató a un chef privado para iniciar una dieta con ayuno intermitente y, por primera vez en su vida, se tomó un mes completo alejado del baloncesto. “Por primera vez dejé de jugar al baloncesto durante un mes”, contó Doncic. “Solo entrenamiento físico. Y pádel”.