La temporada 2025/26 de la NBA comenzará con New York Knicks y Toronto Raptors habiendo hechos las paces. Las dos franquicias se encontraban enemistadas desde 2023, cuando la primera de ellas demandó a la segunda por el robo de sus archivos.
Después de más de un año de tensiones fuera de las canchas, los dos equipos han decidido cerrar oficialmente uno de los episodios legales más incómodos de los últimos tiempos en la NBA. Los Knicks han retirado la demanda a los Raptors tras llegar a un acuerdo, y dar así por concluido el litigio que enfrentaba a ambas organizaciones por el supuesto robo de miles de archivos internos del equipo neoyorquino en 2023.
La información, revelada por Baxter Holmes de ESPN, confirma que los Knicks y Maple Leaf Sports & Entertainment (MLSE), empresa propietaria de los Raptors, alcanzaron un acuerdo para poner fin al conflicto y centrarse en sus respectivas temporadas.
“Los Knicks y Maple Leaf Sports & Entertainment retiraron sus respectivas demandas y el asunto está resuelto. Las partes están centradas en el futuro”, explicaron ambas organizaciones en un comunicado conjunto enviado a ESPN.

Un caso que sacudió a la NBA
La disputa se remonta al verano de 2023, cuando los Knicks presentaron una demanda federal alegando que los Raptors, a través del entonces recién incorporado Ikechukwu Azotam —ex miembro del departamento de operaciones de video de Nueva York—, obtuvieron miles de archivos confidenciales de la franquicia.
Según los documentos judiciales, Azotam habría compartido información interna con el cuerpo técnico de Toronto mientras estos “organizan, planifican y estructuran el nuevo equipo de operaciones de video” bajo el mando del entrenador Darko Rajakovic, quien acababa de asumir su cargo.
Entre los materiales presuntamente transferidos se encontraban informes de scouting, estrategias de desarrollo de jugadores, esquemas defensivos y bases de datos de video —elementos considerados esenciales en el trabajo de análisis interno de un equipo NBA—.
Los Knicks incluyeron en la demanda tanto a Azotam como a los Raptors y a Rajakovic, acusándolos de apropiación indebida de secretos comerciales.