La temporada 2025/26 de la NBA, que comienza este 21 de octubre, será crucial para la reconstrucción de Brooklyn Nets. El equipo no tiene pensado competir por el play-in en la Conferencia Este. Su objetivo es lograr el mejor pick posible del próximo Draft. Pero también lo es que Cam Thomas evolucione en su forma de jugar, ya que lo tiene todo para ser la estrella del equipo durante mucho tiempo.
Thomas ha dejado claro que no piensa alterar su identidad como jugador. Sin embargo, los indicios de su madurez comienzan a verse. Durante el training camp, su enfoque y su rendimiento en la pretemporada han transmitido el mensaje de un jugador que entiende lo que está en juego.
El exjugador y miembro del Salón de la Fama Vince Carter lo resumió de forma directa al hablar con The New York Post: “Cam es un chico joven con talento, pero este es su gran año. Tiene que demostrar de qué está hecho”.
Thomas rechazó dos propuestas de extensión de los Nets —una de dos años por 30 millones de dólares y otra de 9,5 millones con incentivos— antes de optar por apostar por sí mismo y firmar la oferta calificada. Esa decisión le otorga una cláusula de no traspaso y la posibilidad de elegir su futuro libremente el próximo verano.
No obstante, esa libertad viene acompañada de responsabilidad. Thomas no solo debe anotar, algo que hace con naturalidad, sino demostrar que puede mantenerse sano, evolucionar defensivamente y contribuir como creador de juego.

Las palabras de Cam Thomas
El técnico Jordi Fernández, en su primera temporada completa al frente del equipo, ha sido claro con su mensaje: la concentración y los detalles deben ser la prioridad.
El propio Thomas ha explicado que no busca reinventarse, sino refinar su impacto: “Los equipos me van a doblar, así que eso se traduce en asistencias. Sigo siendo un anotador, pero quiero hacer la jugada correcta y mantener a la defensa honesta. Solo leo el juego y actúo según lo que me da la defensa”.
Esa evolución, según el jugador, responde también a una mejor comunicación con Fernández: “Jordi y yo hablamos mucho sobre mi rol. Él sabe quién soy, me entiende, y eso es clave. Estoy aprendiendo a equilibrar cuándo ser agresivo y cuándo dejar que los demás participen. Nos entendemos mejor, y eso se nota en el grupo”, afirmó Thomas.
El escolta se ha consolidado como una de las pocas certezas ofensivas de los Nets, junto a Michael Porter Jr., pero su futuro en Brooklyn sigue siendo una incógnita. Lo que está claro es que esta temporada representa una prueba definitiva: un año para demostrar que puede ser algo más que un anotador brillante, que puede convertirse en un líder funcional dentro de un equipo joven y en reconstrucción.