Stephen Curry y Shai Gilgeous-Alexander ofrecieron dos actuaciones para el recuerdo en la pasada madrugada de la NBA. El base de los Golden State Warriors volvió a demostrar por qué sigue siendo uno de los jugadores más decisivos de la liga con una exhibición ante Denver Nuggets, mientras que el MVP vigente llevó a Oklahoma City Thunder a un nuevo triunfo de infarto frente a Indiana Pacers. Dos partidos, dos prórrogas y una misma conclusión: las estrellas marcaron la diferencia.
Tenemos a Curry para rato
Golden State sobrevivió a un partido que rozó la épica. Los Warriors derrotaron 137-129 a los Nuggets en la prórroga gracias a los 40 puntos de Stephen Curry, que firmó un tramo final sencillamente imparable. Entre el cierre del último cuarto y el inicio del tiempo extra, el dos veces MVP encadenó 16 puntos consecutivos, incluyendo el triple que forzó el empate a falta de 21,9 segundos. Su actuación sostuvo a un equipo que se mantiene invicto y que, por momentos, pareció revivir la intensidad de un cruce de playoffs.
Aaron Gordon fue el inesperado protagonista del otro lado. El alero firmó la mejor actuación de su carrera con 50 puntos, 17 de 21 en tiros de campo y un sorprendente 10 de 11 en triples. Un registro histórico que, sin embargo, no bastó para frenar el empuje de Curry. Nikola Jokic completó un nuevo triple-doble (23 puntos, 13 rebotes y 10 asistencias) y Jamal Murray aportó 25 puntos, pero la defensa de Denver se desmoronó en el tiempo extra ante la inspiración del base californiano.
El triunfo deja a los Warriors con un balance de 2-0 tras un inicio de curso prometedor. Con Curry en este nivel y el apoyo de jugadores como Draymond Green o Jimmy Butler, Golden State parece haber recuperado su identidad competitiva. Denver, pese a la derrota, demostró que sigue siendo un rival temible y que, si Gordon mantiene su acierto exterior, su ataque puede alcanzar otra dimensión.
Shai se vuelve a salir en 2 prórrogas
En Indianápolis, el vigente campeón volvió a sufrir para sacar adelante un encuentro de alta tensión. Los Thunder vencieron 141-135 a los Pacers tras dos prórrogas en una reedición de las pasadas Finales. Shai Gilgeous-Alexander fue el alma del equipo con 55 puntos, su nueva marca personal, y el primer partido de 50 o más puntos en esta temporada. El canadiense dominó desde la línea de tiros libres —anotó 23 de 26— y sostuvo a Oklahoma City en cada momento crítico.
El partido fue tan físico como igualado, con 70 faltas personales y más de medio centenar de tiros libres. Los Thunder llegaron a tener siete puntos de ventaja al descanso, pero Indiana reaccionó con un gran segundo tiempo liderado por Bennedict Mathurin y Pascal Siakam, autor del tiro que forzó la prórroga a falta de seis segundos. En el primer tiempo extra ninguno de los dos equipos logró romper el equilibrio, hasta que Shai volvió a tomar el control en el segundo.
Un robo anulado por un tiempo muerto solicitado justo antes privó a los Pacers de una oportunidad de oro para remontar en los últimos segundos. Gilgeous-Alexander sentenció desde la línea y aseguró un 2-0 histórico: Oklahoma City es el primer equipo en la historia de la NBA que gana en doble prórroga sus dos primeros partidos del curso. Dos noches seguidas, dos exhibiciones de su estrella, y una confirmación más de que los Thunder no han perdido ni un gramo del hambre que los llevó al título.