Los Golden State Warriors han arrancado la temporada 2025-26 con más tibieza de la esperada y se sitúan en un 10-9 que ha agitado a una afición deseosa de exprimir al máximo los últimos años de Stephen Curry. Entre las propuestas que circulan con insistencia figura el nombre del pívot de los Sacramento Kings, Domantas Sabonis. Sin embargo, un análisis reciente del periodista Jake Fischer apunta que este escenario dista de ser realista.
En declaraciones recogidas en la newsletter de Marc Stein, Fischer fue claro: “En realidad, no creo que los Warriors vayan a entrar en ninguna puja por Sabonis… Ir a por Sabonis y su salario de 42,3 millones de dólares obligaría a Golden State a desprenderse de más que Jonathan Kuminga, lo que lleva a una cuestión evidente: ¿cuántas piezas valiosas estarían dispuestos a sacrificar por un pívot que no ofrece tiro exterior ni protección del aro?”.
Fischer añadió que Al Horford, incorporado este verano, “no ha rendido ni de lejos al nivel que esperaba la franquicia”, aunque no considera que la situación sea tan grave como para “desmontar la plantilla” con tal de añadir a Sabonis.

¿Realmente solucionaría Sabonis los problemas de Golden State?
Pese al flojo inicio de Horford como warrior, la cuestión de fondo es si Sabonis respondería a las verdaderas necesidades del equipo: la falta de protección interior y la irregularidad en el tiro exterior, dos aspectos que el periodista subrayó como puntos débiles actuales.
Se trata, además, de un encaje delicado. Sabonis es un generador ofensivo de élite, pero no es un especialista en defensa del aro ni un jugador que abra la pista, precisamente los perfiles que Golden State echa de menos.
A ello se suma un componente extradeportivo: el encontronazo entre Draymond Green y Sabonis en los playoffs de 2023, un episodio que dejó cierta tensión entre ambos. No está claro cómo podría afectar ese historial a una hipotética convivencia como compañeros de vestuario.