El esperado regreso de Anthony Davis a Los Ángeles no tuvo el brillo que muchos imaginaban. Casi un mes después de su última aparición con Dallas Mavericks, y en su primera visita al Crypto.com Arena desde el traspaso que envió a Luka Doncic a Los Angeles Lakers, Davis terminó siendo un actor secundario en una noche dominada por su excompañero esloveno y por un desatado Austin Reaves.
JJ Redick había asegurado que pondría a Davis en el foco desde el inicio, y los Lakers respondieron del mismo modo: cada vez que el pívot tocaba el balón, una segunda ayuda caía sobre él de inmediato. Ese plan condicionó su ritmo durante toda la velada.
Davis, que volvía tras una distensión en la pantorrilla izquierda que lo había mantenido fuera desde el 29 de octubre, terminó con 12 puntos, 5 rebotes, 5 asistencias y 3 tapones, acertando 6 de 10 tiros sin lanzar un solo tiro libre. Jugó 28 minutos, un poco por encima de la limitación prevista.
“No intentamos forzar nada”, explicó Davis. “Cada vez que recibía el balón, llegaba la doble marca. Solo buscaba hacer la lectura correcta. Mis tiros llegarán cuando toque; necesito encontrar el ritmo”.
La afición angelina lo recibió con una ovación durante las presentaciones, un gesto de reconocimiento en medio de la extraña sensación que deja su impactante salida del equipo el pasado 2 de febrero.

Doncic y Reaves se adueñan del escenario
El reencuentro entre Davis y Doncic no pasó desapercibido. El esloveno volvió a producir con la naturalidad de siempre: 35 puntos y 11 asistencias, confirmando que los duelos contra Dallas tienen “un significado especial” desde su llegada a la franquicia púrpura y oro.
Pero la gran sorpresa de la noche fue Austin Reaves, quien firmó una actuación prácticamente perfecta: 38 puntos, con un deslumbrante 12 de 15 en tiros de campo. Fue el más eficiente y determinante del partido, coronando la noche con un intercambio de camisetas con Davis tras el final del encuentro.
Los Lakers se impusieron 129-119, mientras los Mavs intentan reincorporar a Davis en plena marcha competitiva y ajustar roles tras su regreso. Para Dallas, aún queda trabajo por delante si quieren volver a ser el equipo dominante que iniciaron siendo antes de su lesión.