Golden State Warriors confirmó este jueves que Steph Curry estará apartado de las canchas al menos una semana, después de que las pruebas médicas revelaran una contusión en el cuádriceps acompañada de una distensión muscular. El base sufrió la lesión durante la derrota del miércoles ante los Houston Rockets, un golpe que inicialmente generó más preocupación dentro de la organización.
La resonancia magnética permitió descartar un daño mayor y dejó un margen de optimismo: si la evolución es positiva, Curry podría volver en un plazo relativamente corto.
Los Warriors, que atraviesan una temporada marcada por la irregularidad, cuentan actualmente con un récord de 10-10, situado en la octava posición del Oeste. El equipo ha ganado cinco de sus últimos diez partidos, un rendimiento que necesitará sostenerse mientras su máximo referente se recupera.

Sobrevivir sin su gran estrella
Aunque la ausencia de Curry siempre supone un desafío, en Golden State consideran que han evitado un escenario mucho peor. La misión ahora será mantenerse competitivos durante los próximos días… y rezar para que la reevaluación no traiga sorpresas.
Los próximos partidos de Golden State Warriors son contra New Orleans Pelicans, Oklahoma City Thunder, Philadelphia 76ers y Cleveland Cavaliers. En principio, Stephen Curry se perderá todos ellos.