La gran pregunta para los Oklahoma City Thunder no es solo cuánto pueden ganar, sino cómo afrontarán las distracciones que acompañan a un equipo que roza la excelencia histórica. Los vigentes campeones están viviendo otro inicio de temporada excepcional, igualando el mejor registro tras 25 partidos en la historia de la NBA.
Su clasificación para Las Vegas en la NBA Cup llegó tras un contundente 138-89 frente a los Phoenix Suns en el Paycom Center, en un encuentro que terminó siendo la derrota más amplia que hayan sufrido los Suns y el mayor margen de toda la temporada. Para los Thunder, sin embargo, este tipo de victorias abultadas forma parte de una rutina que los ha llevado a un 24-1 que solo habían alcanzado antes los Golden State Warriors de 2015-16.
A lo largo del curso, los Thunder han superado a sus rivales por un promedio de 17.4 puntos, una diferencia que los sitúa en camino de destrozar el +12.9 que establecieron la temporada pasada. Ya suman diecisiete triunfos por dobles dígitos, una muestra de la solidez que están exhibiendo en todos los frentes.
Jalen Williams recuerda que no todo fue tan sencillo en el pasado: “Ganar nunca aburre. Hubo un tiempo en el que algunos jugadores del equipo estaban recibiendo palizas”, dijo aludiendo a aquella derrota por 73 puntos ante los Memphis Grizzlies en diciembre de 2021. “Creo que muchos tenemos eso aún en la cabeza. Incluso yo, en mi primer año no ganábamos demasiado; éramos competitivos, pero tengo eso presente. Y no puedes aburrirte del proceso”.
Esa mentalidad ha sido clave para evitar relajaciones. De hecho, obligar a que Shai Gilgeous-Alexander tenga que disputar el último cuarto se ha convertido casi en un pequeño logro para los rivales. Frente a los Suns no fue necesario: anotó 28 puntos en 27 minutos y dejó el partido, junto al resto de titulares, cuando aún faltaban más de tres minutos para concluir el tercer periodo. En ese momento, los Thunder ganaban por 41, una ventaja que llegó a ser de 53 en el tramo final.
El entrenador Mark Daigneault destacó la concentración del equipo: “Creo que tuvimos una buena fortaleza mental esta noche. Es difícil jugar con ventajas amplias. Es complicado no distraerse con el marcador”, afirmó. “El grupo que inició el tercer cuarto salió y dio el primer golpe, y esa energía se mantuvo. Luego el grupo del último cuarto hizo un gran trabajo centrándose en la siguiente posesión. Así es como se construyen los hábitos. Puedes retroceder en partidos así aunque termines ganando”.
Los Thunder registran un 72-10 en sus últimos 82 partidos de temporada regular, con un diferencial acumulado de 1.189 puntos, el mejor en cualquier tramo equivalente en la historia de la liga. Con números como esos, resulta inevitable que se hable del récord de 73 victorias de los Warriors, aunque dentro del equipo se considera un tema que puede distraer de lo importante.
El triunfo ante los Suns supuso la decimosexta victoria consecutiva de los Thunder, la mayor racha en la historia de la franquicia. Aun así, Daigneault prefiere mirar solo al presente: “No estamos centrados en la racha. Hay que jugar la siguiente posesión, mejorar al día siguiente, ganar el siguiente cuarto y competir en el próximo partido. Si haces eso, a veces miras atrás y ves una racha. Pero debemos entender que aún tenemos mucho que mejorar y varios retos por delante”.
Locura de los Thunder
El técnico asegura no temer a la complacencia porque el grupo ya ha demostrado el nivel de compromiso necesario para manejar este tipo de exigencia. Recuerda, además, que buena parte de la plantilla está todavía en etapa de crecimiento y desarrollo, incluidos Gilgeous-Alexander, Williams y Chet Holmgren.
Varios jugadores recalcan que la prioridad es mantenerse conectados con el presente y no dejarse llevar por lo que ya han conseguido o por lo que podrían lograr. Holmgren lo resumió así: “Diría que todo empieza por el estándar que tenemos. Continúa con el respeto que nos tenemos y el disfrute de hacer esto juntos. Y culmina en intentar aprender de cada experiencia, buena o mala, partido ajustado o paliza. Solo intentamos seguir aprendiendo, seguir mejorando y divertirnos mientras lo hacemos”.