Austin Reaves sufre una distensión leve en la pantorrilla izquierda y será reevaluado en aproximadamente una semana, según anunció Los Angeles Lakers este viernes. Aunque este tipo de lesión suele mantener a los jugadores de la NBA fuera de las canchas entre dos y cuatro semanas, el equipo calificó el problema como “leve”.
A sus 27 años, Reaves estaba firmando la mejor temporada de su carrera. Hasta el momento promediaba máximos personales en puntos (27,8), asistencias (6,7) y rebotes (5,6), además de acercarse al selecto club del 50/40/90, con un 50,3% en tiros de campo, 36,9% en triples y 87,5% desde la línea de tiros libres.
No obstante, su rendimiento bajó en los dos últimos partidos de los Lakers, en los que promedió 13,0 puntos con un 28,1% de acierto en el tiro. Antes de la derrota por 132-119 ante San Antonio Spurs en los cuartos de final de la NBA Cup, el entrenador JJ Redick reconoció que la reciente carga de partidos había pasado factura al escolta.
Redick explicó que el cuerpo técnico detectó un desgaste importante tras una secuencia exigente de encuentros consecutivos, incluyendo partidos ante Toronto, Boston y Philadelphia, tanto por la intensidad como por la carga de minutos asumida por Reaves.
Momento clave para los Lakers
Los Lakers afrontan ahora una semana con tres partidos, todos como visitantes: este domingo ante Phoenix, el jueves frente a Utah y el próximo sábado contra Los Angeles Clippers en el Intuit Dome.
Más allá de la disponibilidad de Reaves, el equipo necesita reaccionar, especialmente en el apartado defensivo, tras perder tres de sus últimos cinco partidos. Redick señaló que el viernes se llevó a cabo una sesión de vídeo para corregir los problemas defensivos mostrados ante San Antonio, encuentro en el que los Lakers permitieron 35 puntos en transición, la cifra más alta concedida esta temporada.