Austin Reaves estará fuera de acción alrededor de cuatro semanas tras confirmarse mediante una resonancia magnética una distensión de grado 2 en el gastrocnemio izquierdo. El base de 27 años resultó lesionado en la derrota de Los Angeles Lakers por 119-96 frente a Houston Rockets en Navidad y será reevaluado al completar ese periodo de recuperación.
Antes de abandonar el encuentro, Reaves había aportado 12 puntos en 15 minutos con 5 de 8 en tiros de campo. Se trata de una lesión distinta a la leve distensión en la pantorrilla que ya lo había apartado durante tres partidos a inicios de mes, pese a que había regresado recientemente con una actuación de 17 puntos ante Phoenix.
Su ausencia llega en un momento crítico para Los Ángeles. Los Lakers encadenan tres derrotas consecutivas y seis tropiezos en sus últimos diez partidos, situación que llevó a JJ Redick a cuestionar duramente el compromiso del equipo. Con marca de 19-10 y ubicados en el cuarto puesto del Oeste, el equipo afrontará 15 partidos sin una de sus figuras más productivas.

Reaves, KO en su mejor momento
Reaves estaba completando la mejor campaña de su carrera, con promedios de 26.6 puntos, 6.3 asistencias y 5.2 rebotes por encuentro, situándose como candidato al Juego de las Estrellas. Marcus Smart tomó su lugar tras el descanso del partido navideño.
La lesión implica un desgarro parcial de las fibras musculares de la pantorrilla, común en acciones explosivas como saltos, carreras y cambios bruscos de dirección.