Se acabó la paciencia. Atlanta Hawks apostó muy fuerte por el desarrollo de Trae Young como el pilar fundamental de su proyecto competitivo, pero las decepciones han sido permanentes. Lesiones, displicencia defensiva, imposibilidad de jugar en equipo e irregularidad, han sido los lastres del base, cuyo retorno al equipo ha dinamitado las buenas sensaciones que estaban teniendo. Por ello, según rumores NBA, es transferible.
Encontrar un pilar básico en torno al cual construir un equipo ganador es fundamental, pero Atlanta Hawks lo ha logrado después de años apostando por un hombre que ha terminado fallando a las expectativas. Jalen Johnson emerge como la gran esperanza para los de Georgia, poniendo de manifiesto que es necesario buscar acomodo a Trae Young. En lo que ya es un error histórico en un Draft, los Hawks prefierieron al base antes que a Doncic, y ahora pagan las consecuencias.
Su valor en el mercado ha bajado, pero Atlanta Hawks sabe que su presencia en cancha resta energía defensiva y desequilibra a todo el equipo, por lo que lo han declarado transferible. También lo han hecho con Porzingis y un Risacher en el que tampoco confían, poniendo de manifiesto que sus acciones en el Draft no han sido nada positivas. Será interesante comprobar qué equipo acepta la arriesgada apuesta de incorporar a un jugador tan individualista y que no ha hecho jugar a sus compañeros.