Hay jugadores que necesitan hacerse notar, tanto dentro como fuera de la pista, y Trae Young es uno de ellos. Su talento está fuera de dudas, casi tanto como su capacidad polarizante. Después de pasar siete años prolíficos en espectáculo, pero también en decepciones con Atlanta Hawks, el flamante base de Washington Wizards se despidió de Georgia a su manera.
Una afición entregada a él, una ciudad que le dio su alma para que los condujera a la gloria y una franquicia que confió en él hasta en los momentos más complicados. Eso es lo que ha sido el paso de Trae Young por Atlanta Hawks, organización que ha terminado perdiendo la paciencia con el díscolo base. En un mensaje publicado en sus redes sociales, el jugador ha querido despedirse de sus fans y de su hogar en la NBA desde que aterrizó, fruto del traspaso entre drafteados, de Doncic por él. No ha dejado indiferente a nadie.
"Nunca pensé que estaría escribiendo esto...
Los últimos años no han sido como me hubiera gustado. Las expectativas que creamos nosotros mismos al llegar a las Finales de Conferencia, alcanzando un hito al que no se había llegado antes. Traer un campeonato a Atlanta fue siempre mi objetivo. Sin embargo, entre lesiones, contratiempos y situaciones que no podía controlar y que jamás hubiera imaginado, no hemos podido alcanzar nuestro potencial.
La ciudad que me lo enseñó todo y confió en mí será siempre un capítulo importante en mi vida. En todo caso, el dolor por permanecer era igual a la incertidumbre del cambio, que suele dar miedo, pero yo lo veo como una oportunidad.
Voy a afrontar este nuevo capítulo en mi vida eufórico, con la cabeza alta y mirando adelante. Es tiempo para ver lo que es posible cuando el apoyo es real y la visión hacia dónde ir es clara".
