Golden State Warriors recibió un golpe devastador el lunes por la noche cuando Jimmy Butler sufrió una rotura del ligamento cruzado anterior derecho, una lesión que pone fin a su temporada y genera una profunda incertidumbre sobre el rumbo inmediato de la franquicia. Fuentes informaron a Shams Charania de ESPN que la gravedad de la lesión fue confirmada tras los exámenes médicos posteriores al partido.
La lesión ocurrió durante la victoria de Golden State por 135-112 ante el Miami Heat, a los 7:41 del tercer cuarto. Butler saltó para recibir un pase de saque de banda en el centro de la pintura y chocó en el aire con el base del Heat, Davion Mitchell. Al aterrizar, su rodilla derecha se torció de forma visible, provocando que el alero cayera de inmediato al suelo, evidenciando un dolor intenso.
Escenas de preocupación en el Chase Center
Butler permaneció tendido sobre la cancha durante varios minutos mientras sus compañeros lo rodeaban en un Chase Center en completo silencio. Finalmente, fue ayudado a ponerse de pie y avanzó lentamente hacia el vestuario, incapaz de apoyar la pierna derecha. Aun en ese momento, mostró su habitual carácter.
"Seguía bromeando mientras estaba en el suelo", dijo Stephen Curry. "Al más puro estilo de Jimmy, siempre se lo pasa bien, sea cual sea la situación".

Antes de abandonar definitivamente la pista, Buddy Hield y Jonathan Kuminga colocaron los brazos de Butler sobre sus hombros para ayudarlo a recorrer el túnel. Cerca de la entrada del vestuario, el alero fue trasladado a una silla de ruedas para continuar con la atención médica.
Diagnóstico confirmado y un duro impacto emocional
Butler salió del estadio para someterse a una resonancia magnética en la rodilla derecha, examen que confirmó la rotura del ligamento cruzado anterior, según fuentes citadas por ESPN. La noticia cayó como un jarro de agua fría en un equipo que aguardaba el diagnóstico con creciente inquietud.
El entrenador Steve Kerr describió el estado del vestuario como “preocupado” y “apagado”, reflejando el impacto emocional que supone perder a uno de los líderes del equipo en un tramo tan importante de la temporada.
La lesión llega en un momento especialmente cruel para los Warriors, que atraviesan una de sus mejores rachas del curso. Golden State ha ganado 12 de sus últimos 16 partidos, escalando posiciones en la clasificación y encontrando estabilidad, en gran parte gracias al alto nivel mostrado recientemente por Butler.
A sus 35 años, el alero estaba firmando un mes de enero sobresaliente, con 21,3 puntos de promedio y un 53 % de acierto en tiros de campo. Frente a su exequipo, Butler ya había sumado 17 puntos en apenas 21 minutos antes de caer lesionado, en un partido que terminó marcando un abrupto y doloroso giro para los Warriors y para el propio jugador.
La lesión no solo pone fin a su temporada, sino que también añade un nuevo interrogante sobre el tramo final de su carrera, dejando a Golden State ante un escenario tan inesperado como desafiante.