Chicago Bulls continúa acumulando contratiempos físicos en un momento clave del curso. El equipo anunció que Jaden Ivey estará fuera de acción al menos dos semanas debido a molestias en la rodilla izquierda, mientras que el pívot Zach Collins será operado del dedo gordo del pie derecho, una intervención que pone fin a su temporada.
Ivey, de 24 años, llegó a Chicago el 3 de febrero procedente de Detroit Pistons en un traspaso a tres bandas antes del cierre del mercado. La organización esperaba que el base recuperara su explosividad tras un año complicado físicamente: primero una fractura de peroné izquierdo en enero de 2025 que terminó su campaña, y luego una artroscopia en la rodilla derecha en octubre que lo dejó fuera de los primeros 15 partidos del presente curso.
Con los Bulls disputó cuatro encuentros, promediando 11,5 puntos y cuatro asistencias en casi 29 minutos por noche. En Detroit, sus números habían sido más discretos: 8,2 puntos y 1,6 asistencias en 33 apariciones.
El entrenador Billy Donovan explicó que el jugador había recibido el alta médica para aumentar su carga de minutos al llegar a Chicago y no manifestó dolor inicialmente. Sin embargo, el cuerpo técnico notó que aún no mostraba la misma capacidad de aceleración y cambio de ritmo.
Según Donovan, las evaluaciones médicas concluyeron que Ivey necesita fortalecer significativamente la zona para recuperar su nivel atlético. El plan inmediato será enfocarse en el trabajo físico durante dos semanas antes de una nueva revisión.

Collins, cirugía como último recurso
En el caso de Collins, la decisión fue más drástica. Tras disputar solo 10 partidos esta temporada —con medias de 9,7 puntos y 5,6 rebotes— y arrastrar diversos problemas físicos, el interior pasará por el quirófano para solucionar la lesión en el dedo del pie.
Ya se había perdido los primeros 21 encuentros por una fractura en la mano y posteriormente sufrió la dolencia en el pie a finales de diciembre. Donovan admitió que la situación ha sido especialmente dura para el jugador y subrayó que la cirugía se tomó como “último recurso”.
Para unos Bulls en pleno proceso de reconstrucción, las ausencias de Ivey y Collins complican aún más la rotación y el desarrollo de una plantilla que buscaba cerrar la temporada con señales claras de progreso.