Los Detroit Pistons superaron 124-116 a los Oklahoma City Thunder el miércoles por la noche en un enfrentamiento que, en circunstancias normales, podría haber sido un anticipo de las Finales de la NBA. Sin embargo, el vigente campeón se presentó con una rotación muy mermada y terminó pagando el desgaste. Gran partido de Cade Cunningham.
Oklahoma City arrancó el partido sin sus cuatro principales referencias ofensivas: Shai Gilgeous-Alexander, Jalen Williams, Ajay Mitchell y Chet Holmgren, todos baja por lesión, además del sexto máximo anotador del equipo, Isaiah Hartenstein. El único integrante del top seis disponible fue Isaiah Joe, que promedia 11,0 puntos, mientras que Lu Dort fue el único titular habitual en pista.
Pese a ese escenario, los Thunder sorprendieron de inicio y cerraron el primer cuarto con ventaja (34-22). Sin embargo, el impulso se diluyó rápidamente. Detroit respondió con un contundente 36-18 en el segundo periodo, el peor diferencial encajado por Oklahoma City en un cuarto en lo que va de temporada, y dio la vuelta al marcador antes del descanso.
Tras el paso por vestuarios, la situación se complicó aún más para el conjunto visitante. Joe, por molestias en la cadera, y el pívot bidireccional Branden Carlson, con problemas de espalda, no pudieron continuar. Con la rotación aún más reducida, los Thunder vieron cómo los Pistons estiraban la diferencia hasta el 92-75 en la recta final del tercer cuarto.
“El partido se nos fue un poco en el tercer cuarto y parecía que se iba a romper definitivamente”, explicó el técnico Mark Daigneault tras el encuentro. “Pero los chicos hicieron un gran trabajo para volver a meterse”.
Y es que Oklahoma City no bajó los brazos. En el último periodo logró acercarse hasta los tres puntos, aunque no pudo frenar el dominio de Detroit en el rebote, un factor decisivo para que el líder del Este asegurara la victoria.
Jaylin Williams no fue suficiente
En medio de las dificultades, el nombre propio de la noche para los Thunder fue Jaylin Williams. El pívot firmó la mejor actuación de su carrera con 30 puntos, 14 de ellos en el cuarto final, asumiendo responsabilidades ofensivas en un contexto adverso. “Mostró mucha dureza y, obviamente, un gran nivel ofensivo”, señaló Daigneault. “Fluimos mucho a través de él y, ante un equipo que presiona tanto como Detroit, fue de gran ayuda”.
Con un esfuerzo competitivo pese a las ausencias, Oklahoma City plantó cara hasta el final, pero Detroit supo aprovechar su profundidad y solidez para consolidar su posición en lo más alto del Este.