Kristaps Porzingis no estará disponible este sábado ante Los Angeles Lakers. El pívot de los Golden State Warriors se perderá su cuarto partido consecutivo por lo que el equipo ha catalogado como una enfermedad general.
El entrenador Steve Kerr evitó dar detalles sobre la situación del jugador. “No puedo decir nada más”, explicó. “Es un asunto médico que va mucho más allá de mi capacidad para explicarlo. Está enfermo, no jugará y seguiremos monitorizándolo”.
La situación se produce apenas un día después de que Kerr asegurara en una emisora local del Área de la Bahía que Porzingis no padece síndrome de taquicardia ortostática postural (POTS), a pesar de que el propio jugador había detallado públicamente en el último año su lucha contra ese diagnóstico.
Golden State adquirió a Porzingis en el cierre del mercado de febrero procedente de Atlanta a cambio de Jonathan Kuminga.
“Leí sobre el diagnóstico de POTS y llamé al general manager de los Hawks, Onsi Saleh”, relató Kerr. “Es un buen amigo y le pregunté si esa historia era real. Me dijo que en realidad no era POTS, que había habido desinformación”.
Sin embargo, este sábado el técnico dio marcha atrás cuando se le pidió que aclarara sus declaraciones.
“Fue un error estúpido por mi parte hablar de algo para lo que no estoy cualificado”, admitió Kerr. “Incluso intentar debatir el diagnóstico fue un error. Tengo que dejar eso en manos de los profesionales”.
Problemas recurrentes de Porzingis
Porzingis comenzó a tener problemas con una enfermedad prolongada en su última temporada con los Boston Celtics y posteriormente reveló que los médicos del equipo habían identificado el POTS como la causa. Esta campaña, ya en Atlanta, estuvo limitado a 17 partidos en parte por cuestiones de salud.
Desde su llegada a Golden State solo ha disputado uno de los primeros ocho partidos con el equipo. Kerr señaló que su disponibilidad para el encuentro del lunes frente a los Clippers todavía está por determinar.