Optimismo desaforado el que se respira en torno a Boston Celtics después de ver cómo la dinámica competitiva muy notable del equipo, puede experimentar un impulso con el retorno de Jayson Tatum. Sin embargo, hay algunos aspectos que pueden desestabilizar el buen rumbo del equipo y provocar su pérdida de nivel.
Bajar el soufflé no es agradable, pero conviene contemplar todos los escenarios posibles para que los aficionados de Boston Celtics tengan tan claras las virtudes de su equipo, como los factores limitantes que pueden condicionar su avance en playoffs en una Conferencia Este repleta de competencia. Lo cierto es que la incorporación al juego de Jayson Tatum tiene evidentes ventajas, pero también entraña algunos peligros evidentes al sumarse a un equipo que había encontrado ya automatismos y estaba rindiendo muy bien.
El más evidente es el de una recaída intentando forzar más de la cuenta. Eso dejaría un golpe moral y anímico terrible en unos Boston Celtics que pueden ver distorsionada su rotación, con jugadores que pierdan peso específico en el equipo para dar cabida a Tatum, con un Jaylen Brown que tendrá que ceder soberanía y puede haber problemas en el vestuario. El otro factor de amenaza es la debilidad en el juego interior, siendo Vucevic y Queta claramente inferiores a pívots de los principales rivales.