Golden State Warriors atraviesa uno de sus momentos más complicados de la temporada NBA. La franquicia californiana volvió a tropezar el viernes por la noche, esta vez frente a Minnesota Timberwolves (127-117), encadenando su cuarta derrota consecutiva en medio de una plaga de lesiones que sigue debilitando a la plantilla y acelerando su descenso en la Conferencia Oeste.
El encuentro dejó además un panorama todavía más preocupante para el equipo dirigido por Steve Kerr. Hasta cuatro jugadores sufrieron problemas físicos durante la jornada: Draymond Green, Al Horford, Seth Curry y Quinten Post, un golpe más para unos Warriors que llevan semanas compitiendo muy lejos de su mejor versión.
Los contratiempos empezaron incluso antes del salto inicial. Draymond Green fue descartado aproximadamente media hora antes del partido debido a molestias en la zona lumbar.
Durante el primer cuarto, el pívot Al Horford apenas pudo estar cinco minutos en pista antes de abandonar el encuentro por rigidez en la pantorrilla derecha. Poco después, ya en el segundo periodo, Seth Curry se retiró cojeando hacia los vestuarios tras notar molestias en el aductor izquierdo.
La lista de percances se completó cuando el joven interior Quinten Post sufrió un esguince en el tobillo izquierdo.
“Estamos pasando por un mal momento”, reconoció Kerr tras el partido. “Estamos tan maltrechos como cualquier equipo que recuerde”.
Sin sus dos grandes referentes
El contexto tampoco ayuda. Los Warriors llevan más de un mes sin poder contar con sus dos principales estrellas.
Jimmy Butler se rompió el ligamento cruzado anterior a comienzos de enero y no volverá a jugar esta temporada. Por su parte, Stephen Curry continúa fuera desde el 30 de enero debido a un persistente problema en la rodilla derecha.
El base se perdió ante Minnesota su decimosexto partido consecutivo, un periodo en el que Golden State presenta un balance de 5-11. Esa racha ha dejado al equipo con un registro de 32-34, a dos partidos de distancia de los Los Angeles Clippers —que encadenan cuatro triunfos— en la lucha por la octava posición del Oeste.
Evolución de las lesiones
Dentro de la preocupación general, al menos hay algunos indicios tranquilizadores. El problema de espalda de Green no parece serio: fue visto en el vestuario tras el partido y se movía con normalidad.
No hubo un parte médico oficial sobre las dolencias de Post ni de Seth Curry. En cuanto a Horford, Kerr explicó que se trata de una distensión en la pantorrilla y que probablemente se perderá algunos encuentros.
“Con una lesión en la pantorrilla, no vamos a apresurar su regreso”, señaló el técnico.

Una gira complicada en el horizonte
El calendario tampoco da tregua. Este domingo los Warriors arrancan una gira de seis partidos como visitantes, comenzando en Nueva York frente a los New York Knicks (43-25). Después llegarán desplazamientos exigentes a las pistas de los Boston Celtics, Detroit Pistons y Atlanta Hawks.
Con la clasificación cada vez más ajustada, Golden State incluso corre el riesgo de ser superado por los Portland Trail Blazers (32-35) y caer hasta la décima posición.
Porzingis, la nota positiva
En medio del panorama adverso, el reciente fichaje Kristaps Porzingis dejó una señal alentadora. En su cuarto encuentro con la franquicia incrementó su participación hasta los 22 minutos y aportó 20 puntos, asegurando después del partido que sigue avanzando en su proceso de recuperación.
Aun así, la realidad del choque fue clara. Con gran parte de su rotación fuera de combate, los Warriors llegaron a verse 25 puntos por detrás y nunca lograron reducir la diferencia a menos de nueve durante un tímido intento de remontada en la segunda mitad.