Los Dallas Mavericks ya no son el equipo que giraba alrededor de Luka Dončić y Kyrie Irving. Tras el traspaso de Dončić a los Los Angeles Lakers el año pasado, la franquicia texana cambió por completo su rumbo y encontró a su nuevo líder al ganar la lotería del draft y seleccionar con el número uno a Cooper Flagg, llamado a ser la nueva cara del proyecto.
El movimiento no se quedó ahí. En el último cierre de mercado, Dallas también traspasó a Anthony Davis, y todo apunta a que Irving podría ser el siguiente en salir durante el verano, en un intento de entregar definitivamente las riendas del equipo al joven talento.
El base no ha disputado ningún partido esta temporada tras someterse a una operación de reconstrucción del ligamento cruzado anterior. El pasado mes, jugador y franquicia anunciaron que no volverá a jugar en lo que resta de campaña 2025-26.
Irving tiene todavía un año garantizado de contrato, por valor de 39 millones de dólares, además de una opción de jugador para la temporada siguiente que asciende a 42,4 millones. Si Dallas decide buscarle salida, ya empiezan a aparecer posibles destinos.

Propuesta de traspaso con Orlando
Una de las ideas planteadas, en este caso por el periodista Sam Amico, de Hoops Wire, enviaría a Irving a los Orlando Magic, mientras que los Mavericks recibirían a Jalen Suggs y Jonathan Isaac. Orlando lleva varias temporadas cerca de dar el salto definitivo en la Conferencia Este, pero no ha terminado de consolidarse entre los mejores equipos.
Una de las carencias señaladas ha sido la falta de un base de máximo nivel capaz de dirigir el ataque en los momentos decisivos. Irving, campeón de la NBA y nueve veces All-Star, podría cubrir ese hueco. El equipo ya cuenta con un potente trío ofensivo liderado por Paolo Banchero, acompañado por Franz Wagner —cuando está sano— y Desmond Bane, todos ellos capaces de superar los 20 puntos por partido.
La llegada del base añadiría otra amenaza ofensiva y reduciría la presión defensiva sobre ellos. Para los Mavericks, la operación tendría sentido dentro de su proceso de reconstrucción. Suggs aportaría defensa exterior de alto nivel, intensidad y presión constante sobre el balón, mientras que Isaac ofrecería presencia interior.
El pívot, de 2,11 de altura y con una envergadura cercana a los 2,18, juega minutos limitados, pero destaca por su capacidad para proteger el aro, algo que podría encajar en un equipo que quiere construir desde la defensa mientras desarrolla a Flagg. Todo indica que Dallas quiere empezar una etapa completamente nueva, con Flagg como pieza central. Si finalmente Irving sale este verano, se confirmará el cierre definitivo de la era anterior y el inicio de un proyecto que mira claramente al futuro.