Golden State Warriors empieza a ver la luz al final del túnel con Stephen Curry, que da pasos firmes hacia su regreso. El base ha sido descartado para los próximos partidos, pero el equipo ya contempla su vuelta al contacto en los entrenamientos, un avance clave en su recuperación de la rodilla.
El jugador, fuera desde el 30 de enero por un problema persistente en la rodilla derecha, ha estado ausente durante 20 partidos y su baja se ampliará al menos a 22 encuentros tras perderse los duelos ante Atlanta Hawks y Dallas Mavericks.
Stephen Curry participará en un entrenamiento completo el domingo en Atlanta, incluyendo situaciones de cinco contra cinco con contacto, junto a jugadores suplentes y cuerpo técnico.
El técnico Steve Kerr señaló que esta sesión será determinante para evaluar su estado real: “Mañana probablemente sea un día clave. Sabremos más en ese momento”.
Si supera este test sin contratiempos, el regreso podría estar más cerca en los siguientes compromisos, cuando Golden State reciba a Brooklyn Nets y a Washington Wizards.

Un equipo en caída sin su estrella
La ausencia de Curry ha tenido un impacto directo en el rendimiento del equipo. Durante este periodo, los Warriors han firmado un balance de 6-14, incluyendo siete derrotas en los últimos ocho partidos, lo que les ha hecho caer hasta la décima posición del Oeste.
Kerr reconoce la situación y asume que el equipo está, por ahora, en zona de play-in, aunque mantiene la confianza en poder competir si recuperan a su base en plenitud para el tramo final.
Más regresos en el horizonte
Además de Curry, los Warriors esperan recuperar pronto a otras piezas importantes como Al Horford, que sufre una distensión en la pantorrilla, y Moses Moody, baja por un esguince de muñeca.
La lesión, bajo control
El problema físico de Curry ha sido diagnosticado como síndrome de dolor patelofemoral, conocido como “rodilla del corredor”, una dolencia que provoca inflamación y molestias alrededor de la rótula.
Aunque el jugador ha sufrido algunos contratiempos en su proceso de recuperación durante los últimos dos meses, su evolución reciente ha sido positiva, hasta el punto de recibir ya el visto bueno para volver al contacto, el último gran paso antes de su regreso a la competición.