La situación de los Milwaukee Bucks no deja de deteriorarse. El equipo atraviesa un momento crítico tanto en lo deportivo como en lo institucional, con un balance de 31-47 antes de la jornada del martes y una dinámica muy negativa: 15 derrotas en los últimos 20 partidos. A los malos resultados se suma un conflicto abierto entre la franquicia y su gran estrella, Giannis Antetokounmpo, sobre su posible regreso a las pistas en los últimos encuentros de la temporada. Todo apunta a que el jugador será traspasado este verano.
El ambiente interno es cada vez más tenso. El veterano Bobby Portis no dudó en describir la situación con crudeza tras una dura derrota: “Por eso somos malos: actuamos como si todo estuviera bien y no tenemos ninguna urgencia. Acabamos de perder por 45 puntos. El lenguaje corporal de todos es terrible. Nadie escucha a los entrenadores”.
La figura del entrenador, Doc Rivers, también está en el foco. Lejos de calmar la situación, su gestión parece estar contribuyendo a aumentar la tensión.
Según diversas informaciones, Rivers reprendió a sus jugadores en una reunión reciente, instándoles a “mirar su currículum”. Un discurso que, según se ha desvelado, incluyó un mensaje contundente: “He llevado a equipos a playoffs y al campeonato cuando no se esperaba. Pensaba que este era uno de ellos. O estás con nosotros o contra nosotros. Si no jugáis duro, no vais a jugar. Sé todo lo que pasa en este vestuario”.

Un historial que pesa
Sin embargo, el técnico no mencionó que varios de esos equipos que dirigió desperdiciaron ventajas de 3-1 en eliminatorias de playoffs, siendo el único entrenador en la historia de la NBA en perder múltiples series con ese marcador, hasta en tres ocasiones.
Rivers también había asegurado semanas atrás que Antetokounmpo no había manifestado su deseo de abandonar la franquicia. No obstante, el propio jugador confirmó recientemente que los rumores sobre su intención de ser traspasado a los New York Knicks el pasado verano eran ciertos.
Con todos estos elementos sobre la mesa, el panorama en Milwaukee es sombrío. La relación entre jugador y franquicia parece rota, y todo indica que Antetokounmpo, dos veces MVP y MVP de las Finales, podría haber disputado ya su último partido con la camiseta de los Bucks.