La tensión que rodea a los Milwaukee Bucks no deja de crecer, pero su entrenador, Doc Rivers, trata de rebajar el ruido. A pesar de los numerosos informes que apuntan a una fractura entre la franquicia y Giannis Antetokounmpo, el técnico asegura que su relación con la estrella griega es sólida.
El entrenador fue tajante al referirse a su vínculo con el jugador: “Tenemos una gran relación”, afirmó, rechazando de plano la existencia de conflictos internos en ese sentido.
Rivers también aprovechó para cargar contra el periodista de ESPN Shams Charania, al que acusó de publicar información errónea sobre lo sucedido en el vestuario. Según explicó, el artículo hacía referencia a un episodio interno que él considera exagerado: “Hablaba de un problema en el vestuario, y yo me reía. Sí, tuvimos un mal día porque dejamos escapar una ventaja de 20 puntos”, señaló.
En un comentario con tono irónico, Rivers también evocó la figura de Adrian Wojnarowski, histórico referente en la información NBA: “Lo primero que pensé fue: ‘¿Dónde está Woj? Le echo mucho de menos’”.

Un contexto de máxima tensión
Las declaraciones llegan después de que Charania calificara recientemente la situación de los Bucks como el “vestuario más tóxico” de la NBA, una visión que el técnico rechaza frontalmente. Todo ello en medio de una temporada muy complicada para Milwaukee, que se quedará fuera de los playoffs con amplio margen, lo que deja el futuro de Rivers en una posición muy delicada.
Más allá del cruce de declaraciones, también han trascendido diferencias entre el club y Antetokounmpo sobre su posible regreso en los últimos partidos del curso. El jugador era partidario de volver a jugar, mientras que la franquicia consideraba que no estaba en condiciones físicas adecuadas. Con este escenario, todo apunta a que Milwaukee afrontará un verano especialmente agitado, marcado por decisiones clave tanto en el banquillo como en la configuración de la plantilla.