La temporada de los Golden State Warriors ha dejado más dudas que certezas, con un desenlace especialmente decepcionante. Sin una reestructuración profunda este verano, todo apunta a que la franquicia se acerca al final de una era.
El objetivo pasa por intentar un último intento competitivo junto a Stephen Curry, aunque la sensación general es que, sin la llegada de una gran estrella como Giannis Antetokounmpo u otro jugador de ese nivel, el paso del tiempo empieza a pesar de forma definitiva.
Steve Kerr, un adiós cada vez más cercano
Uno de los nombres que podría no continuar es el del entrenador Steve Kerr. Su continuidad ya generaba dudas, con un escenario prácticamente dividido al cincuenta por ciento. Las declaraciones de Draymond Green han alimentado esa sensación de final de etapa. El ala-pívot dejó entrever en su podcast que no espera que Kerr siga al frente del equipo.
A ello se suman las palabras del propio técnico tras la derrota por 15 puntos ante los Phoenix Suns en el Play-In, cuando se dirigió a Green y a Curry con un mensaje cargado de incertidumbre sobre el futuro. También su reflexión pública sobre la naturaleza limitada de los ciclos en los banquillos apunta en esa dirección.

Porzingis, futuro incierto
Otro caso abierto es el de Kristaps Porzingis, que afronta la agencia libre este verano. Ni el jugador ni el club tienen clara su continuidad, especialmente tras una temporada irregular marcada por problemas físicos. El propio pívot reconoció que no ha tenido un buen año y que necesita analizar con calma su situación antes de tomar una decisión, dejando en el aire su regreso a Golden State.
Seth Curry, posible despedida
También podría cerrar su etapa en el equipo Seth Curry. El escolta, que coincidió por primera vez en su carrera con su hermano Stephen, apenas tuvo impacto, participando en solo diez partidos con una media de siete puntos en 13 minutos. A sus 35 años, incluso se plantea la posibilidad de que ponga fin a su carrera.
Con varias piezas clave en duda y la necesidad de reinventarse, los Warriors afrontan un verano determinante. Las decisiones que se tomen en los próximos meses marcarán si el equipo puede prolongar su competitividad o si, definitivamente, se cierra uno de los ciclos más exitosos de la NBA reciente.