Orlando está a un paso de una de las sorpresas más grandes de los últimos años en la NBA. Los Orlando Magic vencieron 94-88 a los Detroit Pistons en el cuarto partido de la serie y se colocan con un inesperado 3-1, dejando al mejor equipo del Este al borde de la eliminación.
El quinto encuentro se disputará en Detroit, donde los Pistons están obligados a ganar para evitar un desenlace histórico.
El triunfo de Orlando no se construyó desde el acierto, sino desde el control. A pesar de firmar un pobre 32,6% en tiros de campo, los locales supieron minimizar errores y proteger el balón, con solo 12 pérdidas frente a las 20 de Detroit.
Desmond Bane lideró la anotación con 22 puntos, mientras que Franz Wagner aportó 19 en apenas tres cuartos antes de abandonar el partido por molestias en el gemelo derecho. El alemán se someterá a una resonancia, aunque confía en poder estar en el quinto duelo.
También sumó Paolo Banchero, con 18 puntos pese a un desacierto notable (4 de 18 en tiros). La noche fue especialmente dura para Jalen Suggs, que terminó con un 1 de 13 en lanzamientos, aunque su único triple llegó en un momento clave del último cuarto.
Detroit, contra las cuerdas
En el lado visitante, Cade Cunningham fue el máximo anotador con 25 puntos, acompañado por los 20 de Tobias Harris. Sin embargo, los Pistons no lograron imponer su condición de primer cabeza de serie ni su balance de 60 victorias en temporada regular.
El partido tuvo alternativas constantes. Orlando arrancó con fuerza (19-7), pero Detroit respondió con un parcial de 20-5 para darle la vuelta. Los visitantes llegaron a mandar 40-30 en el segundo cuarto, aunque el choque se fue al descanso con un ajustado 54-52 para los locales.
Cain y Bane deciden
El tramo final tuvo protagonistas inesperados. Jamal Cain, sustituto de Wagner, encendió al pabellón con un mate sobre Caris LeVert y una canasta tras rebote ofensivo que puso el 87-85.
Poco después, tras el empate de Ausar Thompson, apareció de nuevo Bane para sentenciar con un triple —con tablero incluido— a falta de 1:16, colocando el 92-86 definitivo.
A las puertas de la historia
Orlando, octavo clasificado del Este con 45 victorias, está a una sola victoria de convertirse en el séptimo equipo en la historia en eliminar a un número uno en una serie de playoffs, y apenas el cuarto desde que todas las rondas se disputan al mejor de siete desde 2003.
La franquicia no gana una serie desde 2010 y nunca ha conquistado el título de la NBA. En cambio, Detroit no alcanza la segunda ronda desde 2008, y ahora ve peligrar una temporada que parecía destinada a mucho más.
El Amway Center volvió a ser un fortín: los Magic presentan un balance de 8-1 en casa en playoffs en las últimas tres temporadas. Un factor que ha sido clave para dejar contra las cuerdas al mejor equipo del Este.