Philly sigue con vida en la serie. Los Philadelphia 76ers evitaron la eliminación con una victoria convincente por 113-97 ante los Boston Celtics en el quinto partido, reduciendo la desventaja a 3-2 y forzando un sexto encuentro.
El gran protagonista fue Joel Embiid, que firmó 33 puntos y ocho asistencias, bien acompañado por Tyrese Maxey, autor de 25 puntos y 10 rebotes. Pero más allá de la producción ofensiva, el factor diferencial estuvo en la defensa de Philadelphia en el último cuarto, donde dejó a Boston sin anotar en sus últimos 14 lanzamientos.
“Obviamente no quieres irte a casa, así que haces lo que sea necesario”, explicó Embiid tras el partido. “Creo que defensivamente hicimos un trabajo mucho mejor, especialmente sin sobreayudar como en el último partido. Y luego, en ataque, todo es más fácil cuando metes tiros. Hoy hemos anotado más que en el último partido, y esa es una buena combinación cuando quieres ganar”.
El choque llegó igualado al último cuarto, con Boston por delante 86-85, pero el desenlace fue completamente distinto a lo esperado. Los 76ers dominaron ese parcial por 28-11, mientras que los Celtics firmaron un pobre 3 de 22 en tiros, incluyendo un 1 de 14 en lanzamientos de dos puntos.
Jayson Tatum, que lideró a Boston con 24 puntos y 16 rebotes, reconoció el mérito rival: “Lo primero es darles crédito. Jugaron bien. Tuvimos algunos tiros que nos gustaban, pero no entraron. A veces pasa. No anotar como quieres pone mucha presión sobre la defensa, y ellos hicieron jugadas importantes en el otro lado”.
El problema del tiro volvió a aparecer para los Celtics en casa, una tendencia que se ha repetido en sus últimas participaciones en playoffs. Payton Pritchard también lo señaló: “No lo sé. Tenemos que encontrar una explicación. No puedo señalar exactamente qué pasa, pero sinceramente parece que jugamos mejor fuera. No queremos que sea así. Queremos ser dominantes tanto en casa como fuera. Tenemos que solucionarlo”.
Sin embargo, reducir el análisis al desacierto de Boston sería injusto con el nivel mostrado por Philadelphia, que reaccionó tras la dura derrota del cuarto partido. Embiid marcó diferencias especialmente en la segunda mitad, donde anotó 18 puntos con un 7 de 10 en tiros, atacando con mayor frecuencia la pintura. “Fue dominante”, resumió Maxey sobre su compañero.
Embiid, a otro nivel
El propio Embiid explicó su ajuste: “Tienes que encontrar el equilibrio adecuado. Al principio del partido jugué más por fuera, y en la segunda mitad combiné ambas cosas. Pero por dentro me siento muy confiado en el uno contra uno contra cualquiera en esta liga. No creo que se me pueda parar, así que aproveché lo que me daban”.
El técnico Nick Nurse apostó por una rotación muy corta, prácticamente de seis jugadores, con una aportación clave de Quentin Grimes desde el banquillo. Los titulares acumularon muchos minutos, algo que puede pesar con el ritmo de los playoffs, pero suficiente para alargar la serie. Maxey dejó claro el desafío que viene: “Va a requerir todo lo que tenemos. Incluso más esfuerzo que el de esta noche”.