Los New York Knicks están cada vez más cerca de regresar a unas Finales de Conferencia. El conjunto neoyorquino volvió a imponer su defensa en el tramo decisivo del partido para derrotar por 108-94 a los Philadelphia 76ers y colocarse con un contundente 3-0 en la semifinal de la Conferencia Este. Volvió Joel Embiid, pero no les sirvió.
Después de las dudas defensivas que arrastraron durante varios momentos de la temporada regular, los Knicks han encontrado su mejor versión en los playoffs. Nueva York dejó a Philadelphia en apenas 18 puntos en el último cuarto, después de haber permitido solo 12 en el cuarto periodo del segundo encuentro de la serie.
El gran referente ofensivo volvió a ser Jalen Brunson, que terminó con 33 puntos y firmó su segundo partido de más de 30 tantos en los tres primeros encuentros de la eliminatoria. Nueve de esos puntos llegaron en el último cuarto, justo cuando los Sixers habían logrado acercarse peligrosamente en el marcador.
“Lo más importante es confiar en nuestra defensa”, explicó Brunson tras el partido. “Habrá momentos en los que entren los tiros y otros en los que no, pero tenemos que controlar lo que podemos controlar”.
La defensa de Nueva York volvió a ser la gran protagonista. Con la baja de OG Anunoby por molestias en el tendón de la corva derecho, Mikal Bridges asumió el reto de frenar a Tyrese Maxey y realizó un trabajo sobresaliente. Maxey solo lanzó ocho tiros en los tres primeros cuartos y acabó con 17 puntos y siete asistencias.
Gran defensa de los Knicks
El entrenador de los Knicks, Mike Brown, elogió especialmente el esfuerzo defensivo de Bridges, muy criticado durante algunos tramos de la temporada y que ahora atraviesa su mejor momento ofensivo de estos playoffs.
Bridges, además, tuvo una noche especial al jugar cerca de su ciudad natal. El alero reconoció que tuvo que repartir entradas entre amigos y familiares mientras escuchaba cómo gran parte del pabellón coreaba “Let’s go Knicks” durante el tramo final del encuentro.
Sin Anunoby y con Karl-Anthony Towns condicionado por problemas de faltas durante buena parte del choque, Nueva York encontró soluciones alternativas. El veterano Landry Shamet respondió con 15 puntos y disputó prácticamente todo el último cuarto.
Philadelphia, mientras tanto, sigue buscando respuestas. Joel Embiid regresó tras perderse el segundo partido por problemas en el tobillo y la cadera, pero nunca consiguió dominar el encuentro. El pívot terminó con 18 puntos, aunque se mostró incómodo especialmente ante la defensa de Mitchell Robinson.
Tampoco apareció Paul George, que tras un buen primer cuarto desapareció completamente y terminó fallando sus nueve lanzamientos posteriores. En total, los Sixers se quedaron en un 42% en tiros de campo y apenas un 28% desde la línea de tres puntos.
Ahora, los Knicks tienen la oportunidad de cerrar la serie este domingo y alcanzar unas Finales de Conferencia por segunda temporada consecutiva, algo que la franquicia no consigue desde los años 1999 y 2000. Además, una posible eliminación rápida de Philadelphia permitiría a Anunoby disponer de más tiempo para recuperarse sin necesidad de acelerar su regreso.