Resulta estremecedor percatarse de que el último MVP estadounidense fue James Harden, allá por un ya lejano 2019. Por mucho que a nivel de selecciones, Estados Unidos siga siendo el dominador mundial, lo cierto es que el talento llegado del extranjero está impulsando la NBA y sentando un precedente jamás visto en la historia de la competición.
Antetokounmpo, Jokic, Embiid y Shai han monopolizado los galardones de MVP durante los últimos años y no es descartable que sigan haciéndolo o, incluso, que se sume algún otro jugador internacional a este grupo, como Luka Doncic. Es lógico que esto termine generando una sensación de incomodidad en Estados Unidos, donde ven cómo estrellas generacionales venidas desde otros países están dominando y traccionando la competición, sin que resulte fácil discernir cuándo acabará esta etapa.
El dominio estadounidense en el MVP ha caído brutalmente
— NBA - Jordi de Mas (@demas6Basket) May 18, 2026
Los últimos 8 MVP's han sido internacionales
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Cuando pensamos en quién está en disposición de romper la racha y devolver el MVP a los Estados Unidos, se vienen a la mente varios nombres. Jayson Tatum puede ser uno de los más recurrentes, pero también Jalen Brunson. Mirando al futuro, parece complicado que hombres como Cade Cunningham o Cooper Flagg no se generen las oportunidades necesarias para hacerse en algún momento con este galardón y frenar una racha realmente impresionante.