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Cam Thomas, sin ofertas: ¿ha castigado la NBA su carácter?
El talentoso escolta no ha recibido ni una sola oferta de una franquicia NBA, algo que no se explica atendiendo a sus habilidades baloncestísticas.
Resulta difícil de explicar que Cam Thomas continúe sin encontrar pretendiente en la NBA. A sus 24 años, el escolta es uno de los anotadores más talentosos que permanecen disponibles en el mercado y tiene una cualidad especialmente apreciada en cualquier plantilla: puede salir desde el banquillo y cambiar un partido en cuestión de minutos. Sin embargo, su teléfono apenas ha sonado y la explicación parece encontrarse lejos de sus condiciones ofensivas.
Thomas arrastra una reputación cada vez más problemática en torno a su carácter, individualismo y dificultad para jugar pensando en el colectivo. Una etiqueta especialmente peligrosa para un jugador cuya principal virtud es anotar, pero que todavía no ha demostrado ser capaz de convertir esa capacidad en victorias. La NBA parece estar valorando ahora mismo que el riesgo puede ser superior al beneficio.
Un anotador que puede ganar partidos él solo
El caso de Thomas resulta extraño porque su talento es indiscutible.
Cuando encuentra ritmo, puede encadenar canastas de todas las maneras posibles: lanzamiento exterior, penetraciones, tiros tras bote o situaciones de uno contra uno. Es un microondas de manual, capaz de entrar en una pista y producir puntos inmediatamente sin necesitar demasiadas posesiones para calentarse.
Ese perfil debería convertirle en un objetivo atractivo para equipos competitivos que necesiten anotación secundaria.
El problema es todo aquello que ocurre cuando Thomas no tiene el balón.
El problema: todavía no ha aprendido a jugar para ganar
La preocupación de las franquicias parece estar relacionada con algo más profundo que sus estadísticas.
Thomas ha tenido dificultades para aceptar un papel que no sea el de principal protagonista ofensivo y su impacto en otros aspectos del juego es mucho menor. Su defensa no ha sido consistente, su capacidad para generar para sus compañeros es limitada y, cuando su tiro no entra, puede resultar complicado justificar su presencia en pista.
En la NBA actual, un especialista ofensivo tiene que ofrecer algo más.
Y especialmente en un equipo que aspira a ganar.
Un historial que no ayuda
Su salida de Brooklyn Nets y posterior paso por Milwaukee Bucks, que terminó también con su corte, han alimentado las dudas.
Durante su etapa en Brooklyn protagonizó diferentes episodios que reflejaron una relación complicada con la organización y un deseo constante de reivindicar su importancia. Su conocida frase de "I don't want to be here" durante un enfrentamiento con los Nets terminó convirtiéndose en uno de los ejemplos más claros de una personalidad que puede generar problemas cuando las cosas no salen como él quiere.
No se trata de condenar a Thomas por un episodio concreto. El problema es que varias señales han terminado construyendo una reputación que ahora pesa más que su talento.
¿Qué equipo debería arriesgarse con Cam Thomas?
Precisamente por eso, hay que buscar un equipo que pueda asumir el riesgo sin pedirle que sea inmediatamente una estrella.
Una opción interesante podría ser Sacramento Kings.
Sacramento necesita anotación y talento individual en su perímetro y Thomas podría aportar una capacidad para generar puntos que no sobra en su plantilla. Lo ideal sería incorporarlo con un contrato controlado y dejar claro desde el principio que su papel consiste en ser una amenaza ofensiva desde el banquillo, no en convertirse en el dueño del ataque.
También podría resultar interesante para un equipo que necesite puntos en la segunda unidad y tenga una estructura defensiva suficientemente sólida para compensar sus carencias.
La NBA está enviando un mensaje
El caso de Thomas debería servir como advertencia.
Hasta hace no demasiado, un jugador de 24 años capaz de anotar con semejante facilidad habría tenido numerosos pretendientes. Ahora se encuentra esperando mientras las franquicias prefieren perfiles menos brillantes pero más fiables.
Eso demuestra cuánto ha cambiado la valoración del talento individual.
Cam Thomas todavía puede cambiar el relato. Si acepta que no necesita 20 tiros por noche para ser útil, mejora su defensa y demuestra que puede contribuir a ganar aunque no sea el protagonista, su carrera puede dar un giro.
Porque el talento está ahí. Lo que la NBA parece no tener claro es si Cam Thomas está dispuesto a ponerlo al servicio de un equipo.