Joventut busca romper maldiciones en su debut como anfitrión
El Joventut afronta la Supercopa Endesa con dos maleficios históricos en contra: ningún anfitrión ha ganado nunca el torneo y la Penya no supera una semifinal desde que dejó de jugarse a partido único. La reconstruida escuadra de Badalona arranca este sábado ante el Baskonia, vigente campeón de Copa del Rey.
La Supercopa Endesa llega a Badalona por primera vez en su historia, pero el Joventut carga con un peso considerable: ningún anfitrión ha logrado conquistar jamás el torneo. Además, la Penya acumula tres intentos fallidos en semifinales desde que la competición abandonó el formato de partido único, tres eliminaciones consecutivas que pesan en el ambiente previo. Este sábado a las 18:00 en el Palau Olímpic, el equipo de casa se enfrenta a un Baskonia que llega como vigente campeón de Copa del Rey y con aspiraciones renovadas tras un verano de cambios profundos.
Una Penya en reconstrucción con siete caras nuevas
El Joventut afronta esta competición en plena transformación. Dani Miret dirige desde el banquillo y Ricky Rubio lidera el juego en pista en un plantel que ha incorporado siete jugadores durante el mercado estival. El regreso de Nico Laprovittola constituye el fichaje más destacado, un refuerzo que busca devolver estabilidad ofensiva a un equipo que necesita recuperar su nivel competitivo.
La ausencia de Ante Tomic representa una baja sensible que ha dejado un vacío considerable en el juego interior. Esta carencia motivó en parte la llegada de Eli John Ndiaye, cedido por el Real Madrid hace apenas una semana. El club persigue un título que no gana desde hace cuarenta años, cuando fue finalista en tres ocasiones entre 1985 y 1987. Romper esa sequía sería un hito importante para una institución que busca volver a las primeras líneas del baloncesto español.
El Baskonia, con hambre de títulos tras su ausencia
Enfrente llega el Baskonia, que conquistó la Copa del Rey en Valencia con Trent Forrest como MVP del torneo. Sin embargo, el propio Forrest ya no está disponible; se marchó este verano al Fenerbahce turco en busca de nuevos retos. El otro adiós importante fue el de Timothé Luwawu-Cabarrot, máximo anotador de la pasada Liga Endesa, quien ahora forma parte del Real Madrid y brilla en la SuperCup de Abu Dabi.
A cambio, los vitorianos han traído seis incorporaciones de envergadura. Chris Duarte se perfila como referencia ofensiva tras marcar 22 puntos en el último amistoso ante el Bilbao. AJ Lawson, canadiense con experiencia NBA, es el fichaje de mayor recorrido mediático y busca aportar solidez defensiva y versatilidad en ataque. El equipo viaja sin Alex Len por molestias físicas, lo que agrava un problema que arrastra todo el verano: la pintura sin resolver tras la marcha de Khalifa Diop a los Cleveland Cavaliers. Esta carencia ya se manifestó en la final del Encesta Rias, donde acabaron un partido sin pívots por eliminaciones, y volvió a ser un lastre en la Euskal Kopa.
No disputaba la Supercopa desde 2020 y busca un trofeo que no gana desde su época dorada, cuando conquistó cuatro títulos consecutivos entre 2005 y 2008. Ese hambre de gloria es evidente en la planificación estival, aunque las dudas en la pintura podrían condicionar su rendimiento en los momentos decisivos.
El precedente reciente entre ambos
Los dos equipos ya se cruzaron recientemente en los cuartos del playoff de 2026, con victoria del Joventut por 1-2 en la serie. Los resultados fueron contundentes: 85-71, 63-82 y 88-96. Ese antecedente ofrece cierta esperanza a la Penya, aunque el contexto es completamente distinto en una competición de formato reducido donde los detalles pesan más que nunca.
Un torneo atípico sin Real Madrid y con cuatro debutantes
La vigésimo séptima edición de la Supercopa reparte el primer título oficial de la temporada en España. Badalona estrena sede como anfitriona en un torneo que presenta dos datos llamativos: el Real Madrid, el club más laureado de la historia de la competición, falta por primera vez en dieciocho años. Además, los cuatro entrenadores que participan debutan en esta competición, lo que genera un escenario de incertidumbre y adaptación para todos.
La otra semifinal enfrenta al Valencia Basket y al Barça el mismo sábado a las 21:00, mientras que la final se disputa el domingo a las 19:00. Todos los partidos se retransmiten por DAZN, permitiendo que la afición siga el desarrollo de una competición que promete ser emocionante desde el inicio. Las expectativas según el Bracket ACB sitúan al Valencia Basket como favorito con el 40,5 por ciento de los votos, seguido del Barça con el 36,4 por ciento. El Joventut recibe el 16,8 por ciento de los apoyos, mientras que el Baskonia apenas alcanza el 6,4 por ciento, lo que refleja una cierta confianza en que los favoritos dominen el torneo.
Para el Joventut, esta es una oportunidad de oro para romper con sus maldiciones históricas y demostrar que la reconstrucción estival ha sido efectiva. Para el Baskonia, se trata de confirmar que el cambio de rumbo tras la marcha de sus estrellas es real y que pueden competir al máximo nivel. El sábado a las 18:00, el Palau Olímpic de Badalona acoge un partido que podría marcar el tono de la temporada para ambos equipos.