Tenerife frena el invicto del Bilbao en prórroga
La Laguna Tenerife remontó desde el 80-86 con tres minutos para el final y forzó la prórroga ante el Surne Bilbao, que llegaba invicto al Trofeo Costa Adeje. Los canarios ganaron 108-99 en tiempo extra, a una semana del comienzo de la Liga Endesa.
El Surne Bilbao se presentaba en el Trofeo Costa Adeje Tenerife Top Training con un balance perfecto tras cuatro victorias consecutivas en la pretemporada. Sin embargo, la defensa local de los canarios y la capacidad de reacción en los momentos clave frustraron los planes de los vizcaínos en un encuentro que se resolvió en el tiempo extra, con un marcador final de 108-99 que certificó la superioridad de La Laguna Tenerife en la recta final.
Un inicio dominador del Tenerife
El partido comenzó con los visitantes pisando primero (2-4, 4-7), pero la defensa local ajustó rápidamente sus mecanismos. El equipo tinerfeño encimó las líneas de pase y explotó sistemáticamente los dos contra uno en la zona, acumulando seis recuperaciones apenas en el primer cuarto. Este dominio defensivo fue el cimiento sobre el que construyó un parcial contundente.
Wes Van Beck fue determinante en ataque, conectando sus tres primeros triples sin fallo, mientras que Kyle Guy aprovechaba las faltas provocadas para castigar desde la línea de personal. Con esta combinación, los aurinegros forjaron un parcial de 10-0 que les permitió llegar al 26-18 al término del primer cuarto, estableciendo las bases de una ventaja que mantendría durante buena parte del encuentro.
La respuesta del Bilbao y el dominio en el perímetro
El equipo dirigido por Jaume Ponsarnau no se desmoralizó. La respuesta llegó a través de sus vías habituales: Nate Darling demostró su polivalencia tanto en penetración como desde el perímetro, mientras que Margiris Normantas aportaba la experiencia necesaria para mantener el ritmo competitivo. Los tinerfeños se mantuvieron por delante al descanso gracias a una eficiencia notable desde la línea de tiros libres, donde anotaron 14 de 15 intentos, lo que les permitió conservar una renta de tres puntos.
En la reanudación, el Bilbao redujo progresivamente sus pérdidas y fue ganando protagonismo ofensivo. Darling volvió a ser el principal artífice, pero fue Martin Krampelj quien aportó el factor diferencial con sus triples desde la esquina. El Tenerife respondía con las conexiones de Ethan Happ y los aciertos de Jaime Fernández, aunque cometió el error de desaprovechar oportunidades desde la línea de tiros libres, dejando puntos valiosos sobre la mesa en momentos críticos.
El giro inesperado en el tramo final
Camino del último cuarto, los vizcaínos lograron ponerse por delante en el marcador (69-70), un punto de inflexión que parecía indicar que el invicto del Bilbao se mantendría intacto. Sin embargo, Marcelinho Huertas tomó las riendas ofensivas del equipo tinerfeño y dirigió a los suyos hasta el 75-70. A pesar de este control momentáneo, dos triples consecutivos de Aleix Font y Krampelj construyeron un parcial devastador de 0-8 que dejó el marcador en 80-86 a solo tres minutos del final.
En ese escenario, todo parecía perdido para los canarios. El Bilbao estaba a las puertas de su quinta victoria consecutiva, y la superioridad parecía incuestionable. Pero el Tenerife tiró de carácter, respaldado por un público volcado en el apoyo. Con determinación defensiva y acierto ofensivo, los locales lograron forzar la prórroga con un empate a 93-93 que revitalizó sus opciones.
La prórroga define al ganador
En el tiempo extra, la mayor energía local fue el factor decisivo. TJ Bamba y Vince Hunter protagonizaron acciones de mérito que reflejaban el empuje del equipo tinerfeño, mientras que Jaime Fernández llevaba la batuta ofensiva con criterio y acierto. Esta superioridad en la prórroga se tradujo en los nueve puntos de diferencia final (108-99) que certificaron la victoria de La Laguna Tenerife en un torneo que se disputaba a nueve días del comienzo oficial de la Liga Endesa.
El resultado no solo interrumpe el invicto del Surne Bilbao, sino que también subraya la capacidad de competencia del equipo canario en un momento clave de la pretemporada. Para ambos equipos, este enfrentamiento ha dejado lecciones valiosas de cara al inicio de la competición regular, donde la consistencia defensiva y la capacidad de reacción en momentos adversos serán fundamentales para alcanzar los objetivos de la temporada.