Unicaja busca reforzar la pintura con Yankuba Sima
El Unicaja afronta el inicio de la Liga Endesa con carencias en su juego interior y ha puesto la vista en Yankuba Sima, pívot actualmente en el Valencia Basket. El regreso del senegalés a Málaga es posible tras la llegada de Nikola Mirotic al equipo taronja, que ha generado un exceso de cupo nacional.
El Unicaja de Málaga afronta una temporada donde la necesidad de refuerzo interior es evidente. Con solo dos pívots de referencia como Willy Hernangómez y David Kravish, el conjunto malagueño ha rastreado el mercado durante semanas sin hallar la solución adecuada. Ahora, una opción conocida ha surgido en el horizonte: Yankuba Sima, quien milita actualmente en el Valencia Basket y podría regresar a Málaga apenas tres meses después de abandonar la ciudad.
La oportunidad que abre Mirotic en Valencia
El escenario que permite la llegada de Sima al Unicaja se originó hace nueve días. La incorporación de Nikola Mirotic al Valencia elevó el número de jugadores con cupo nacional en la plantilla taronja a seis efectivos, uno más de los cinco que establece la normativa de la ACB. Este desequilibrio administrativo ha cambiado por completo la ecuación para el pívot senegalés.
Con ese margen cubierto en el aspecto reglamentario, mantener a Sima en el club ya no representa una necesidad administrativa. La información apunta a que si Jasiel Rivero continúa en Valencia, como indican los reportes, el conjunto levantino estaría dispuesto a escuchar propuestas por el interior. Esta disposición es precisamente la que ha despertado el interés malagueño en recuperar a un futbolista que conoce perfectamente el proyecto.
Un historial secundario en Valencia
El rendimiento de Sima durante su etapa en Valencia ha sido marginal. En la Liga Endesa promedió apenas 3 puntos y 1,7 rebotes por encuentro, cifras que reflejan su escaso protagonismo en el equipo taronja. Su incursión en la EuroLeague fue igualmente modesta: en seis partidos disputados acumuló 3,2 puntos y 1,5 rebotes de media.
Bajo las órdenes de Pedro Martínez, Sima ocupaba la última posición en la rotación interior, lo que explica que su marcha no suponga un problema deportivo para Valencia. Este rol marginal contrasta con lo que el Unicaja espera obtener, donde la necesidad de presencia física en la pintura es evidente y urgente. La carencia quedó patente en la derrota de pretemporada frente al Real Madrid, donde los madrileños impusieron su superioridad interior de forma absoluta en el Carpena.
El regreso a casa después de tres meses
El interés del Unicaja en Sima posee una doble justificación: emocional y deportiva. El pívot defendió la camiseta malagueña durante tres temporadas, entre 2022 y 2025, antes de marcharse a Valencia en este mismo verano. Su partida fue reciente, lo que hace que su potencial regreso apenas tres meses después resulte inusual pero viable.
Formado en el baloncesto universitario estadounidense, con pasos por St. John's y Oklahoma State, Sima conoce el proyecto malagueño, sus dinámicas internas y las exigencias competitivas de la Liga Endesa. Este factor facilita una posible reincorporación rápida sin necesidad de períodos de adaptación prolongados. El jugador ya ha experimentado la forma de trabajo del club y sus compañeros, lo que podría acelerar su integración en caso de que la operación se concretara.
La necesidad física del Unicaja
El club malagueño arrastra una carencia estructural que quedó expuesta durante los encuentros de pretemporada. En la derrota frente al Real Madrid en el Carpena, el marcador de 74-113 reflejaba una realidad incómoda: la superioridad física interior de los rivales fue absoluta. Desde entonces, la dirección deportiva del Unicaja busca un intimidador capaz de competir en la pintura con los mejores equipos de la competición.
Sima, pese a sus números modestos en Valencia, posee las características físicas que el Unicaja requiere. Su presencia defensiva y capacidad para ocupar espacio interior podrían proporcionar ese colchón de solidez que falta en el equipo malagueño. La Liga Endesa es una competición donde la intensidad física interior determina gran parte de los encuentros, y contar con dos pívots de garantías como Hernangómez y Kravish, más un tercero con presencia, sería un salto cualitativo importante.
La operación dependerá de que Valencia confirme su disposición a negociar y de que ambas partes lleguen a un acuerdo económico viable. Lo que es seguro es que el Unicaja continúa buscando soluciones a un problema que ha identificado como prioritario para competir con garantías en la presente temporada.