Si creías que lo habías visto todo en la NBA, te has equivocado. El circo mediático que gira en torno a la mejor liga de baloncesto del mundo se ha vuelto a superar una vez más.
El partido que enfrentaba esta pasada madrugada a Houston Rockets y Los Ángeles Clippers en el Staples Center suponía el regreso de Blake Griffin tras un mes de ausencia por lesión. Y qué mejor manera de recibir al ala-pívot de la franquicia angelina y a los componentes del quinteto inicial del equipo de Doc Rivers que tener a la mismísima rana Gustavo de speaker.
El experimento, que oscila entre lo original, hilarante y ridículo, salió, y nunca mejor dicho, rana, ya que los Clippers sucumbieron ante James Harden y sus Rockets.