Mikal Bridges

Los Suns de Ricky, con muchas lesiones antes de abrir la pretemporada

Los Phoenix Suns parecen entrar en un año clave para la construcción de la franquicia. Con el fichaje de Ricky Rubio, el segundo año de DeAndre Ayton y el enésimo intento de Devin Booker de ganar partidos, junto a un buen grupo de jóvenes que los acompañan, este debería ser el año. Sin embargo, las cosas no comenzaron del todo bien, ya que antes del primer partido de pretemporada hay una larga lista de lesionados.

Aron Baynes se rompió la nariz en el entrenamiento del jueves y su estado es el de día-a-día, aunque muy probablemente no sea de la partida mañana cuando los Suns jueguen ante los Timberwolves. Además, Kelly Oubre Jr. arrastra una tendinitis y Mikal Bridges tiene un golpe en la rodilla derecha y también serían bajas.

Con estas tres bajas casi confirmadas por el coach Monty Williams, quedará por ver qué jugadores los reemplacen. Pese a que los primeros partidos de pretemporada no suelen importar mucho, Phoenix necesita construir una cultura ganadora. Y eso se hace ganando desde el día uno.

Los Suns de Ricky, con muchas lesiones antes de abrir la pretemporada

Los Phoenix Suns parecen entrar en un año clave para la construcción de la franquicia. Con el fichaje de Ricky Rubio, el segundo año de DeAndre Ayton y el enésimo intento de Devin Booker de ganar partidos, junto a un buen grupo de jóvenes que los acompañan, este debería ser el año. Sin embargo, las cosas no comenzaron del todo bien, ya que antes del primer partido de pretemporada hay una larga lista de lesionados.

Aron Baynes se rompió la nariz en el entrenamiento del jueves y su estado es el de día-a-día, aunque muy probablemente no sea de la partida mañana cuando los Suns jueguen ante los Timberwolves. Además, Kelly Oubre Jr. arrastra una tendinitis y Mikal Bridges tiene un golpe en la rodilla derecha y también serían bajas.

Con estas tres bajas casi confirmadas por el coach Monty Williams, quedará por ver qué jugadores los reemplacen. Pese a que los primeros partidos de pretemporada no suelen importar mucho, Phoenix necesita construir una cultura ganadora. Y eso se hace ganando desde el día uno.