Después de ausentarse durante los últimos once partidos de los Golden State Warriors, Stephen Curry volvía anoche a vestirse de corto tras superar con éxito la recuperación de su esguince del tobillo derecho. El dos veces MVP solo jugó 25 minutos en la victoria de su equipo contra los Memphis Grizzlies por 128-141, pero sin duda se convirtió en el mejor jugador del encuentro, dejando su impronta con 38 puntos, 4 rebotes y 3 asistencias.
El base de 29 años anotó 10 triples en 13 intentos a canasta, siendo el primero que lo consigue esta temporada, y acabó con un soberbio 13 de 17 en tiros de campo, ¿De qué hubiera sido capaz si hubiera jugado sus 34 minutos habituales?