Los Cavaliers son un barco sin timón sin LeBron James.

Sacramento Kings dominó de principio a fin a los Cavaliers para acabar con un marcador de 103-84 en la quinta derrota consecutiva de Cleveland y la octava (de nueve partidos) sin el alero de Ohio.
La defensa de los Cavaliers permitió a Sacramento anotar a voluntad con un 48.8% en tiros de campo en un equipo que sólo registró cuatro pérdidas en todo el partido gracias a la mínima presión defensiva del rival.
La nueva adquisición interior de los Cavaliers, Timofey Mozgov, tuvo las manos atadas en la misión de defender a DeMarcus Cousins. La fuerza y rápidez del de los Kings simplemente fue demasiado para Mozgov que terminó anotando 14 puntos. Cousins lo superó con sus 26 puntos, 13 rebotes, cinco asistencias, cuatro robos y tres bloqueos en un partido más que completo.
Sin James, los Cavaliers se apoyaron en gran medida en Kevin Love y Kyrie Irving para proporcionar algo en el ataque. Irving estuvo ‘on fire’ en el primer cuarto donde anotó 14 puntos incluyendo cuatro triples, pero después se enfrió. Kevin Love fue una amenaza interior constanto y acabó con 25 puntos, por 21 de Irving.
Por desgracia, el resto de jugadores de Cleveland no pudieron seguir a las estrellas. El recién llegado J.R Smith acertó sólo 2 de sus 10 lanzamientos, mientras que le banquillo anotó 17 puntos en 82 minutos combinados.
La derrota ha hecho que los Cavaliers vuelvan al 50% de victorias con un récord de 19-19, algo que no pasaba desde el 26 de noviembre.