Los Angeles Lakers quieren preservar la salud de su estrella Kobe Bryant para que no se convierta en otro Steve Nash. Con la mirada puesta en la temporada que viene, la última de su contrato y por la que cobrará 25 millones de dólares en 2016. El entrenador del equipo angelino, Byron Scott, ha anunciado en rueda de prensa que la Mamba Negra tendrá sus apariciones limitadas a 32 minutos por encuentro, y no jugará prórrogas. Los Lakers serán conservadores porque quieren evitar una lesión por estrés del jugador más querido de la plantilla por los seguidores del equipo, el único por el que los aficionados siguen acudiendo al Staples a ver -en muchas ocasiones perder- al segundo equipo más laureado de la historia.
Por su personalidad y competitividad, Kobe ha declarado que no está de acuerdo con esta decisión, pero que la acatará y obedecerá si el equipo se lo pide. Bryant cree que para los pocos partidos que le quedan en la NBA preferiría jugarlos sin estar limitado, pero por otra parte quiere disfrutar de sus últimos pasos en la mejor liga de baloncesto del mundo sin dolores ni molestias, para lo que tendrá que dosificar progresivamente sus minutos hasta que se retire, por lo que parece difícil que volvamos a ver a Kobe jugando 40 minutos en un partido.
La Mamba Negra está promediando esta temporada 22,6 puntos, 5,6 rebotes, 5,7 asistencias y 1,4 robos de balón en 34,5 minutos por noche.
Además de la limitación de minutos, Kobe descansará en los partidos de back-to-back de forma que no podrá jugar dos días consecutivos, algo que también ha aceptado, no sin rechistar.
"Para mí es muy difícil aceptar que voy a perderme un partido, pero en este punto de mi carrera prefiero disfrutar lo poco que me queda"