Podemos afirmar sin miedo alguno a equivocarnos que los Atlanta Hawks son la sorpresa positiva de la temporada. Antes de su comienzo y en las quinielas previas realizadas por infinidad de analistas, el conjunto de Mike Budenholzer solía ser desplazado hacia la lucha por los últimos puestos de Playoffs, donde muchos de ellos llegaron a afirmar que ni siquiera lograría clasificarse para post-temporada. Ahora, en el ecuador de la regular season la situación es totalmente diferente y los Hawks comandan con autoridad la Conferencia Este con cinco victorias de diferencia sobre su perseguidor más cercano, los Washington Wizards.
La última víctima del brillante estado de forma de la franquicia de Georgia han sido unos Chicago Bulls que han caido derrotados en su propio feudo a pesar del gran partido de Pau Gasol y Derrick Rose. El ala-pívot español ha cerrado, prácticamente, su participación como titular en el All-Star con un nuevo doble-doble -vigésimo-tercero de la temporada- gracias a sus 22 puntos y 15 rebotes, bien escoltado por 'D-Rose' también bajo dobles figuras en anotación (23 puntos) y asistencias (10 pases a canasta), y que se quedó a tan solo 2 rebotes del triple-doble.
Sin embargo, el conjunto de Tom Thibodeau, quien contó con las importantes bajas de Mike Dunleavy y Joakim Noah, no pudo parar la maquinaria colectiva de unos Hawks donde hasta cuatro jugadores superaron los 15 puntos en anotación. El base Jeff Teague fue el director de orquesta perfecto de 'La Sinfonía Hawk' gracias a sus 17 puntos y 11 asistencias, bien apoyado desde la zona por Al Horford (22 puntos y 9 rebotes) y Paul Millsap (16 puntos y 5 rebotes) y desde el perímetro por el siempre letal Kyle Korver (24 puntos con 7 triples anotados).
Esta victoria, duodécima consecutiva en liga, también supone la vigésimo-sexta lograda por los Hawks (33-8) en los últimos 28 partidos, donde solo los Bucks y los Magic -con una canasta sobre la bocina de Tobias Harris- han logrado frenar la apisonadora en la que se ha convertido el equipo esta temporada. A pesar de la derrota, los Bulls (27-15) están cómodamente asentados en la cuarta plaza de la Conferencia Este con seis victorias de diferencia sobre su rival más cercano en la clasificación, los Milwaukee Bucks.