La recuperación de Joel Embiid no está siguiendo las directrices marcadas desde el primer momento por la franquicia, lo que ha desencadenado en una gran preocupación tanto en los despachos como en el cuerpo técnico de Philadelphia. Al parecer, la ética de trabajo del jugador, tercera elección de los Sixers en el pasado Draft, no está siendo la adecuada, desencadenando en un estado de forma y un sobrepeso alarmantes.
Según fuentes de Philly.com, el pívot camerunés pesa, a día de hoy, unos 136 kilos, una cifra muy superior a los 113 kilos, aproximadamente, que marcaba la báscula durante la pasada temporada, en el que fue su último año en la Universidad de Kansas. Además, la relación de Embiid con James Davis, entrenador asistente de fuerza y acondicionamiento física con el que está trabajando durante su proceso de rehabilitación, no es la mejor posible, hasta el punto de que el jugador fue enviado a su casa durante la pequeña gira de los Sixers por la costa Oeste del país tras un enfrentamiento con el mismo.
Mbah a Moute, 'tutor' de Embiid en los 76ers ha querido salir en defensa de su compañero de equipo, aunque ha reconocido que todavía le queda mucho por aprender y madurar. "Él es muy joven todavía. Apenas tiene 20 años. Es un chaval que está intentando encontrar su camino en el mundo del baloncesto profesional y en la vida en general. Tiene mucho que aprender. Obviamente, a veces da muestras de su inmadurez con sus tweets, pero hay que entender que está teniendo que vivir algo muy duro con su lesión. Es un buen chico."
Realmente, la vida de Embiid durante el último año no ha sido nada fácil. A su grave lesión hay que sumarle la gran lejanía existente con su país natal, Camerún, de donde se encuentra, a día de hoy, a más de 6.000 kilómetros. Además, el jugador sufrió un duro golpe este pasado mes de octubre, cuando su hermano menor falleció en un accidente automovilístico.
Desde su lesión en el pie, su toma de contacto con el ejercicio físico ha sido limitada, siguiendo un estricto planning de entrenamiento para recuperarse de su rotura en el pie, el cual, en ocasiones, ha llegado a saltarse, lo que ha ayudado en su aumento de peso.
Después de jugársela a una carta con Embiid en el Draft, prescindiendo de otros talentos muy interesantes, en Philadelphia no quieren que la pasividad de Embiid pueda echar por tierra la carrera de uno de los talentos interiores con más proyección y futuro de la liga. Aún así, en la franquicia son pacientes y esperan que el pívot esté recuperado al 100% y dentro de su peso normal en vistas ya a la próxima temporada 2015-16.