Los Milwaukee Bucks pueden presumir de ser, hasta el momento, el único equipo capaz de derrotar a los vigentes campeones de la NBA tras casi dos meses de competición. Este viernes, ambos equipos se volverán a ver las caras apenas una semana después de aquel partido, esta vez con el Oracle Arena como escenario de lujo y ante unos Warriors con hambre de revancha.
Los pupilos de Luke Walton eran conscientes de que la derrota tarde o temprano acabaría por llegar, la cual encajaron con naturalidad, aunque determinadas reacciones de algunos jugadores de los Bucks no sentaron demasiado bien a Stephen Curry y compañía.
La principal acción a la que se refieren tuvo lugar a menos de un minuto para el final de un partido ya decidido con una victoria que la afición de Milwaukee celebraba por todo lo alto. Un robo de balón de Michael Carter-Williams propició un contraataque que concluyó con un mate del propio base, quien dedicó una mirada desafiante al banquillo de los Warriors.
"Michael Carter-Williams hace un mate y se vuelve hacia nuestro banquillo en plan ‘Tíos, se acabó la racha’. No es muy normal que mires rugiendo hacia el banquillo de tu rival. Tiene mucho que mejorar", declaró un molesto Draymond Green, quien menos reparos tuvo en criticar duramente la actuación de Carter-Williams.
Klay Thompson y Stephen Curry prefirieron quitar hierro al asunto aunque con un claro aviso que confirma que irán por todas este viernes para confirmar la venganza.
"Oh, fue una bonita celebración. Recordamos bien todo aquello", admitió Curry tras la victoria de ayer ante Phoenix. "Nos reímos de varias cosas que sucedieron aquella noche. Fue un gran partido para ellos, pero el viernes lo será para nosotros."
"Estamos deseando jugar contra ellos", explicó Klay Thompson tras neutralizar a los Suns con 43 puntos. "Nos medimos al único equipo que ha podido ganarnos y sentimos que podían haberlo hecho con mucha más clase."