No se trató, ni mucho menos, de la victoria más holgada y cómoda de la temporada, pero los Warriors continúan su imparable senda triunfal por la competición después de derrotar a los Kings por un resultado de 128-116.
Después de una serie de discretos partidos a consecuencia de sus problemas físicos y el extraordinario estado de forma de Draymond Green, la mejor versión de Stephen Curry volvió a hacer acto de presencia en el Sleep Train Arena de Sacramento para liquidar a los vecinos de California con una exhibición que alcanzó los 38 puntos, 6 rebotes y 11 asistencias.
El base tuvo uno de sus habituales días de inspiración exterior, anotando ocho de los 14 triples que intentó, para sumar una nueva victoria ante su hermano Seth.
Por su parte, los Kings contaron con el doble-doble de 33 puntos y 10 rebotes de DeMarcus Cousins y los 23 tantos de Rudy Gay, ambas actuaciones insuficientes para detener el recital del base, así como para hacer frente a los 25 puntos y 9 rebotes de Draymond Green, los 15 de Klay Thompson y los 13 de Andre Iguodala.
Esta victoria aumenta la racha de los Warriors hasta los seis triunfos consecutivos mientras mantienen su persecución por el histórico registro de 72 victorias de los Bulls de la temporada 1995-16. Por el momento, su actual bagaje de 35 victorias en 37 partidos supone un récord histórico en la NBA. En el otro lado, los Kings sufren un nuevo traspié que les hace perder un poco de terreno en su lucha por la octava posición del Oeste.