J.B.Bickerstaff: "Este equipo está roto"
El entrenador interino de los Rockets ha confirmado que el equipo sufre una crisis interna coincidiendo con la tercera derrota consecutiva de los de Texas.
Los Houston Rockets se encuentran en una posición más que delicada después de perder su tercer partido consecutivo esta madrugada ante Portland. Tras esta nueva decepción, la franquicia de Texas afronta el parón por el All-Star Weekend fuera de los puestos que dan acceso a Playoffs al caer a la novena plaza de la Conferencia Oeste con un balance negativo de 27 victorias y 28 derrotas, dos más que las firmadas en el global del pasado curso (56-26).
Aunque el núcleo principal del equipo se ha mantenido intacto, estos Rockets están exhibiendo una versión totalmente opuesta a la que alcanzó las Finales de Conferencia el pasado año. Mientras que el aspecto ofensivo ha permanecido intacto, con un ratio ofensivo de 107 puntos por cada 100 posesiones en ambas temporada, el equipo ha sufrido una debacle defensiva que se traduce en 108.8 puntos recibidos por cada 100 posesiones y una de las cinco peores defensas de toda la competicion.
Más aún que eso, la plantilla está pecando de una preocupante falta de energía, actitud y motivación pese a que, en contrapartida al año pasado, las lesiones no están haciendo mella en el equipo. El propio entrenador interino del equipo, J.B.Bickerstaff, quien se hizo cargo del banquillo tras el despido de Kevin McHale, ha ofrecido su diagnóstico personal acerca de lo que le ocurre a los Rockets.
"Este equipo está roto", explicó Bickerstaff en una entrevista para ESPN. "Es así de simple. Somos un equipo roto y todos tenemos que encauzar esta situación hacia nuestros intereses con el fin de resolverla. Si no queremos afrontar la situación, entonces tenemos que ser conscientes de que, por ello, vamos a ir en una dirección diferente...y no se puede ganar de esa manera."
Por su parte, Dwight Howard fue preguntado en referencia a las palabras de su entrenador, aunque su respuesta fue más bien esquiva.
"No voy a hablar de lo que está roto", afirmó el pívot. "Todo lo que hacemos es hablar de los problemas que tenemos, pero nadie está siendo positivo."
En el otro lado de la balanza, Jason Terry cree que el gran problema gira en torno a la poca química existente en la plantilla.
"La química del equipo no está a la altura que debería y esta ruptura entre nosotros era de esperar. Es como un matrimonio, es posible que necesitemos un tiempos antes de regresar al buen camino."