Parece que al menos habrá un equipo en la NBA que no afrontará el próximo curso con mentalidad ganadora. Los Brooklyn Nets bajarán el precio de sus entradas para la próxima temporada un 24% de media, según ha desvelado Scott Soshnick, de Bloomberg News.
En un verano en el que entrará la mayor inyección de dinero que se recuerda en la NBA con la entrada en vigor del nuevo contrato televisivo, y en pleno auge económico de la mejor liga de baloncesto del mundo, en una ciudad como Nueva York es bastante significativo que un equipo vaya a rebajar uno de cada cuatro dólares de las entradas de su pabellón.
Pero lo cierto es que del quinteto con el que en 2013 iban a comerse el mundo (Deron Williams, Joe Johnson, Paul Pierce, Kevin Garnett y Brookl Lopez) ya solo queda Brook López, que parece el único que tiene el puesto asegurado en el vestuario.
Sin primeras rondas del Draft a la vista, el futuro a corto y medio plazo de este equipo pinta más negro que su propio logo, y tendrá que depender irremediablemente de la habilidad del nuevo general manager Sean Marks para pescar buenos jugadores en la agencia libre.
Ahora mismo, los Nets ocupan la penúltima posición de la clasificación de la Conferencia Este, teniendo únicamente a los Sixers por detrás, Han ganado solo 16 de los 58 partidos que han disputado hasta hoy. Los malos resultados contrastan con los precios de las entradas al Barclays Center, que ascienden este curso 2015-16 a 66,15 dólares de media, la séptima cifra más alta de la NBA.
Los Nets llevan varios años a la deriva y muchos dudan del compromiso intermitente de su propietario mayoritario, Mikhail Prokhorov, quien en pocos meses ha pasado de mostrarse decidido a vender la franquicia a volver a mandar mensajes de optimismo y seguridad a los aficionados.