Los Golden State Warriors sufrieron lo que no está escrito para ganar a los Oklahoma City Thunder el pasado sábado en el partido que resolvió Stephen Curry con un triple desde casi media cancha. Los californianos no querían perder el sexto partido de la temporada y se marcharon al descanso con 10 puntos de desventaja, por lo que el ambiente en el vestuario fue bastante tenso.
Según Lisa Salters, de ESPN, los agentes de policía que custodian los pasillos que llevan a los vestuarios escucharon una discusión bastante tensa del vestuario de los Warriors, con gritos y amenazas. Al parecer Draymond Green y Steve Kerr serían los protagonistas y por lo que se cuenta el jugador de los Warriors, que tuvo que ser calmado por sus compañeros, retó al entrenador a que le sentara si no le gustaba cómo estaba jugando. Green llevaba tan sólo 1 punto al descanso.
Tras el partido, que felizmente ganaron en el último segundo de la prórroga, Kerr restó importancia a lo sucedido. "Ya conocéis a Draymond, En parte es tan bueno por la pasión que le pone a todo".