Si hay un novato de las cuatro primeras selecciones que estaba rindiendo por debajo de lo que se esperaba de él, con recurrente falta de confianza del entrenador, es D'Angelo Russell. El base de Los Angeles Lakers llegó a perder la titularidad por sus problemas de actitud, y Byron Scott no dudó en atizarle en varias ocasiones desde los micrófonos de los periodistas por su conducta infantil.
Sin embargo el pasado 21 de febrero, tras el parón del All-Star Weekend, Byron Scott volvía a confiar en Russell como base titular. Tal vez por orden de arriba, dando la temporada por perdida, o tal vez porque vio una chispa encenderse en los ojos del novato. En cualquier caso, en los últimos siete partidos sus números se han disparado hasta los 23,1 puntos, 4,7 asistencias y 1,4 robos en 33 minutos por partido (incluyendo la máxima anotación de un novato en lo que llevamos de temporada; 39 puntos contra Brooklyn).
Antes de esta serie de siete encuentros, que parece que puede seguir teniendo continuidad, el base de 20 años promediaba 12,1 puntos y 3,4 asistencias en 27 minutos por partido, con un acierto de 0.343 con el triple y 0.417 con el tiro de campo, porcentajes que desde el parón del All-Star ascienden a 0.482 tanto en en triples como en tiros de campo.
En una entrevista reciente con Yahoo! Sports, el novato de los Lakers avisa de que en estas semanas solo ha mostrado un poco de lo que puede llegar a ser, y recalca que le encanta la presión que ha sufrido durante toda la temporada. "Yo quería ser un Lakers en estos tiempos difíciles. Quería crecer con la presión de ser un Laker desde la posición 2 del Draft"
Ahora Russell juega más, juega mejor y hace jugar mejor a los demás, como un verdadero point-guard.